La operación policial comenzó a fraguarse hace una semana

  • Los agentes utilizaron indumentarias propias de turistas para no despertar la sospecha de los detenidos

Como ocurrió en la operación Malaya, los agentes especialistas en delitos económicos han llevado con extremo sigilo la investigación que ha destapado la supuesta trama de corrupción en el Ayuntamiento de Estepona y que ha concluido con la denominada intervención Astapa. Unas precauciones adoptadas para evitar que los imputados obtuviesen cualquier información y que han dejado curiosas escenas.

La operación se empezó a fraguar hace aproximadamente una semana, cuando agentes desplazados desde Madrid comenzaron a seguir los pasos de los futuribles detenidos.

La intervención, en la que participaron más de 200 agentes, careció del impacto visual de la operación Malaya, en la que decenas de agentes antidisturbios tomaban los perímetros de los edificios y domicilios a registrar. En esta ocasión, ha primado el efecto sorpresa. Y para ello, que mejor forma que mimetizarse entre la población.

Los agentes de paisano entraron en las dependencias municipales objeto de registro como si se tratasen de ciudadanos que iban a realizar algún trámite. Las sempiternas gafas de sol se mantenían como único elemento del vestuario sobrio del que suelen hacer gala y que, en esta ocasión, cambiaron por prendas más playeras para pasar completamente desapercibidos. La irrupción en la delegación de la Concejalía de Urbanismo dejó pinceladas imborrables. Una decena de agentes de paisano accedieron al interior de la misma y, tras un tiempo prudencial observando, se pusieron los petos identificativos de policías y se identificaron como tales. El registro acababa de comenzar. Los accesos fueron bloqueados y poco después llegaron agentes uniformados .

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios