El policía asesinado en Málaga iba a detener al indigente por malos tratos

  • El arrestado, con treinta antecedentes, llegó a coger el arma a uno de los agentes y tuvo que ser reducido por cinco de ellos

El agente del Cuerpo Nacional de Policía fallecido el miércoles iba a detener al indigente, Stefan Reinert, por supuestos malos tratos a su pareja. Se trata de una de las causas que el hombre, con más de una treintena de antecedentes policiales, tenía pendiente, ya que en el último año había protagonizado otros dos ataques a patrullas policiales. Además, le constaba una orden de búsqueda y detención.

La primera agresión tuvo lugar el verano pasado en la calle Nueva cuando dos miembros de la Policía Local acudieron tras ser avisados de que estaba causando molestias en la zona. En aquella ocasión amenazó con un cuchillo a un agente, aunque al ser encañonado se deshizo de él y, posteriormente, salió corriendo. Después, fue arrestado a escasos metros de distancia.

El segundo incidente ocurrió en marzo, también en la calle Frigiliana -donde tuvieron lugar los hechos del miércoles-, cuando de nuevo le detuvieron por perseguir a un hombre portando un cuchillo jamonero. Tras percatarse de la presencia policial, golpeó con el puño en la cara a uno de los agentes mientras que éste iba a bajar de su moto.

Ya en 2012 Stefan Reinert fue condenado por un juzgado de lo Penal a un año de prisión por un delito de atentado a la autoridad, tras intentar golpear también a un efectivo del Cuerpo Nacional de Policía con una botella en la mano y resistirse a la detención. Además, se le condenó al pago de una multa de 180 euros.

Esta sentencia, que se confirmó en enero de 2013, comenzó a ejecutarse en marzo de ese mismo año, haciendo un requerimiento para el pago de la multa, como se hace en los casos en los que la pena es inferior a los dos años de prisión y no hay antecedentes penales, aunque el intento de comunicación de dicho requerimiento resultó negativo porque no se le pudo localizar.

Los hechos por los que el hombre fue condenado sucedieron en 2011, según consta en la sentencia de la Audiencia de Málaga, que confirmó la resolución del juzgado. El acusado, de 36 años, estaba agrediendo a su pareja sentimental en la calle Pacífico, lo que motivó que intervinieran dos agentes de la Policía Nacional. "Lejos de atender a sus requerimientos, lanzó un golpe con una botella en la mano" a un agente, que lo pudo esquivar y lo detuvo, frente a lo que el hombre "ejerció una fuerte oposición".

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