Baloncesto/ Liga ACB

Cajasol- Kalise Gran Canaria (89-98): A vueltas con la calculadora

  • En las cuentas no entraba una derrota y los de Comas se complican más la situación. El Canarias no se vino abajo ante los impulsos locales y ganó justamente.

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A vueltas con la calculadora, las cuentas, el mirar hacia abajo, el nerviosismo y la madre del cordero. Una vez había ganado el Gran Canaria en Sevilla y ayer, tal como está la cosa, tuvo que ser la segunda en 15 años. El sufrimiento que espera será de órdago a la grande, a la chica y a pares. Un equipo en toda regla pudo con los impulsos de unas individualidades que contaron con la aportación durante buena parte del duelo de Bennett. Pero para nada. La presión no pudo en ningún momento con un bloque isleño muy bien trabajado y en el que todos suman, pieza a pieza, elemento a elemento. Es para analizar con detalle por qué le cuesta Dios y ayuda a este Cajasol trabajar al unísono y defender fuerte: 98 puntos en contra en casa es un lastre pesadísimo.

Pocos presagios habían de que al menos el primer tiempo iba a ser cómodo para el Cajasol. Ya en la previa se avisaba de la fortaleza en los inicios del Gran Canaria, equipo dinámico, físico, acostumbrado a la carrera y a algún mamporro defensivo. Así se vivió todo el cuarto que abría el choque, igualdad en muchos aspectos y con una referencia clara para Manel Comas: Ignerski. El polaco ejecuta muchos de los sistemas y ayer, además, tenía el día.

El balancín de dos arriba y uno abajo fue la tónica, con Ellis cometiendo dos tempraneras faltas para perderse en el olvido del banquillo hasta el descanso. Aaron Miles no se encuentra, dubitativo él, y Comas se la jugó con Bennett, entre algodones, ya desde el minuto 7. En fin, ¿el placer está en el riesgo? Estuvo un total de otros siete en la pista hasta el intermedio y su lesión no pareció agravarse. Alivio. El Gran Canaria, agazapado en la pelea, sacó ventaja de la última posesión del primer periodo y se fue a la charla técnica tres por delante (21-24) gracias a Savané. Caner-Medley, ala-pívot versátil, había perforado la defensa local previamente, al igual que Ignerski la visitante.

La segunda de las cuatro mangas estuvo más animada y no fue por la agradable sorpresa que se llevó Cilla de disputar muchos minutos del cuarto, sino por las técnicas a Sergio Pérez, a Manel Comas y el lío que formó un escolta de gran talento, Carl English, cuando mandó callar al público, que reaccionó al ridículo castigo que infligió el colegiado Perea a Comas, después de anotar los dos tiros libres que tuvo como premio. Se armó la marimorena al enfilar el estadounidense el camino de los vestuarios, pero los canarios habían alcanzado la máxima ventaja con otra canasta de Savané (39-44). Ignerski, con 17 puntos, mantuvo a flote al Cajasol. ¿Y Kakiouzis? Out.

En el tercer cuarto muchos estaban pensando en la guerra con English en vez de en remontar. Un triple de Ellis fue el único punto a favor en los seis primeros minutos, la única luz ofensiva hasta que el mismo protagonista volvió a encestar otro: seis puntos en media docena de minutos y 10 abajo. Las sensaciones eran malas, con el juego trabado y el Canarias muy firme. Llegó la locura, el estallido de impulsos que caracteriza a los sevillanos. Y ahí debió romperse el duelo en beneficio hispalense. Pero del casi al hecho el trecho es inmenso.

Veintiún puntos en jugadas de tres llegó a sumar el Cajasol. Tres triples de Ellis, dos de Bennett, uno de Kakiouzis y otro dos más uno del griego, aderezados con una contra de Ignerski. Bien, pues el conjunto de Comas seguía a cinco a falta de 10 minutos.

Pero entró en el marasmo ofensivo y el Gran Canaria cerró el partido con 30 puntos en el último cuarto, corriendo, con rebotes ofensivos, algún triple… El intercambio de canastas de última hora les vino hasta bien. La zona de Comas funcionó a ratos y en el desconcierto el catalán decidió poner a un equipo de pequeños en busca de los robos de balón para meter miedo a Maldonado y los suyos. Punto a punto, impulso a impulso, se situó a cuatro con un robo del reaparecido Miles, devuelto con un triple letal de Guerra. Aun así, el base anotó de nuevo y el Cajasol estaba a cinco, pero en la siguiente jugada, con balón para colocarse a dos a falta de más de un minuto, le faltó confianza para lanzar un triple que podría haber valido la remontada. Dudó, mal hecho, y falló el tiro de dos. Partido finiquitado.

El Canarias se va a Bosnia para jugar la ULEB y al Cajasol se le queda una cara agria pensando en lo que pudo pasar si hubiera ganado y no perdido. Menudo camino queda.

Ficha técnica:

89 - Cajasol (21+18+24+26): Miles (16), Ellis (11), Ignerski (25), Bueno (7), Betts (2) -cinco inicial-, Miso (7), Bennett (11), De Miguel (-), Kakiouzis (8) y Cilla (2).

98 - Kalise Gran Canaria (24+20+24+30): Norris (20), English (19), Moran (6), Caner-Medley (13), Savané (13) -cinco inicial-, Guerra (12), Freeland (2), David (5), Fernández (-), Pérez (8) y Baldo (-).

Árbitros: Amorós, Perea y Cardús. Eliminaron por personales a los locales Ellis (m.36) e Ignerski (m.39).

Incidencias: Partido de la vigésima primera jornada de Liga, disputado en el Palacio de los Deportes de San Pablo, en Sevilla, ante unos cinco mil espectadores.

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