balonmano europeo de croacia

Ganar o de vuelta a casa

  • España cae con justicia ante Eslovenia tras una pobre segunda parte y debe derrotar esta tarde a Alemania para poder meterse en las semifinales

El pivote esloveno Blaz Blagotinsek defiende con contundencia al lateral español Álex Dujshebaev. El pivote esloveno Blaz Blagotinsek defiende con contundencia al lateral español Álex Dujshebaev.

El pivote esloveno Blaz Blagotinsek defiende con contundencia al lateral español Álex Dujshebaev. / GEORGI LICOVSKI / efe

La selección española de balonmano se complicó sus opciones de acceder a las semifinales del Europeo a perder por 31-26 ante Eslovenia. El conjunto español nunca fue capaz de encontrar su juego ni en ataque, ni en defensa.

Pese a que los internacionales españoles no se cansaron de repetir una y otra vez en las horas previas la necesidad de jugar con la misma intensidad mostrada ante Macedonia, ayer España, al menos de inicio, no se pareció en nada al equipo que apenas tardó diez minutos en tumbar a los balcánicos.

Erráticos en el lanzamiento, donde los españoles se empecinaron en estrellarse contra el portero Urh Kastelic, que disputaba su primer partido en el torneo, y endebles en defensa, como demostraron los dos tantos que encajaron en superioridad numérica, los Hispanos rápidamente se encontraron a remolque (2-5) en el marcador.

España aprovechó los cuatro minutos que jugó en superioridad numérica no sólo ya para igualar la contienda, sino también para situarse con una ventaja de dos tantos (6-8) en el marcador, gracias a un contundente parcial de 1-6 en los siguientes siete minutos. Una remontada que no sirvió, sin embargo, para asentar definitivamente el juego del equipo español, especialmente en ataque, donde lastrado por la amenaza de juego pasivo, España no pudo maniobrar para hacer llegar la pelota a los extremos y pivotes.

Todo un problema para la selección que se vio obligado a resolver sus ataques con lanzamientos lejanos, el talón de Aquiles del conjunto español, que sólo sirvieron para engrosar las estadísticas de un Kastelic cada vez más agigantado.

Esa circunstancia permitió a Eslovenia, a la que sólo le valían los dos puntos si quería conservar sus mínimas opciones de seguir viva en la competición, reengancharse de nuevo al encuentro gracias a los goles del lateral Mackovsek.

Por momentos pareció más preocupada España por cuestionar las decisiones de los colegiados rumanos Din y Dinu, que de su propio juego, lo que la condenó a marcharse al descanso (13-12) al descanso.

Pero el paso por los vestuarios no sirvió tampoco para aclarar las ideas al equipo español, que en el momento en el que no pudo conectar con el pivote Adriá Figueras, el único camino hacia el gol, se desplomó por completo.

Lo confirmaron los cinco goles de desventaja (20-15) con los que en apenas transcurridos siete minutos del segundo periodo se encontró el equipo español.

España no estaba ayer para gestas, y eso que Jordi Ribera lo intentó todo, desde una defensa 5-1 a un nuevo cambio de portero, con el regreso de Gonzalo Pérez de Vargas por Rodrigo Corrales, o la salida de Dani Dujshebaev para el lanzamiento exterior.

La derrota obligará a la selección española a ganar sí o sí hoy a Alemania, que pugna por el mismo premio, aunque, dependiendo de una combinación de resultados, podría valerle el empate.

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