Íker Casillas, fuera del foco

Por primera vez en una década, el portero Íker Casillas, icono del deporte español y gran capitán del Real Madrid, afrontará el momento estelar de la temporada fuera del foco y cuestionado. El club blanco entra en el tramo decisivo el miércoles con la ida de las semifinales de Champions en Dortmund. Pero si las cosas no dan un giro drástico, el guardameta no entra en los planes de su técnico, José Mourinho, quien apostó decididamente en favor de Diego López. O, según algunas opiniones, en contra de Casillas.

No son días fáciles para el número uno blanco, acostumbrado desde el inicio de su carrera profesional a vivir en el centro del foco y a convivir con el éxito. Hace menos de un año levantaba la Eurocopa como capitán de la selección española, con la que también ganó el Mundial 2010 y la Eurocopa 2008.

Pero el 23 de enero, Casillas se rompió el dedo de una mano y estuvo un mes de baja. Para entonces ya había dejado de ser titular indiscutible y los periódicos llenaban páginas sobre un posible enfrentamiento con Mourinho.

El debate se intensificó en los últimos días, con varias figuras relacionadas con el fútbol hablando sobre la situación que atraviesa el carismático arquero de 31 años. "Me sabe mal por él verlo en el banquillo. Creo que es injusto. No se lo merece", dijo ayer Xavi Hernández, amigo y compañero de selección, en la televisión de su club, el Barcelona. También habló el seleccionador español, Vicente del Bosque: "Lleva 143 partidos con la selección, es una barbaridad, y por eso se merece todo nuestro respeto. Casillas tiene toda mi estima personal y profesional. Es un mito, pero no del pasado; es un mito del presente", afirmó el técnico.

Precisamente, el único momento difícil en la carrera profesional de Casillas se produjo con Del Bosque en el banquillo. Ocurrió en la final de la Liga de Campeones de 2002, en la que el técnico prefirió a César para el arco. Pero Casillas acabó siendo una de las grandes estrellas de ese partido, pues César se lesionó y dejó los guantes a su compañero, quien realizó varias intervenciones prodigiosas que propiciaron el triunfo blanco por 2-1 ante el Bayer Leverkusen.

Pero apoyado por Mourinho, Diego López supo aprovechar su oportunidad cuando el Madrid recurrió a él en el mercado de fichajes invernal. A los 31 años, el gallego cubrió con seguridad el hueco de Casillas y ha protagonizado varias actuaciones de mérito.

En enero, Casillas era considerado como el mejor portero del mundo, miembro del once ideal de la FIFA en su gala anual en Zúrich. Diego López, sin embargo, era suplente en el Sevilla.

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