Un Real Madrid bipolar

  • El aldabonazo del equipo blanco en el Camp Nou refuerza a Zidane y dispara la moral para la Champions

Capaz de ganar en el Camp Nou después de abandonar casi todas sus opciones en la Liga por actuaciones decepcionantes, una pregunta asalta al Real Madrid: ¿Qué versión ofrecerá en los cuartos de final de la Liga de Campeones ante el Wolfsburgo el miércoles?

El conjunto de Zidane visitó el sábado al Barcelona con el papel de víctima propiciatoria, pero se reveló contra ese hipotético destino para ganar 1-2 después de ofrecer una imagen de equipo competitivo, muy alejada de la indolencia que le llevó a decir adiós a casi todas sus opciones en la Liga.

Superó al Barcelona agarrado a la solidaridad de todo el bloque, a las respuestas tácticas y a una buena versión de la delantera compuesta por Benzema, Bale y Cristiano Ronaldo. Fueron recursos que le faltaron en jornadas precedentes y que tanto irritaron a su hinchada.

El conjunto blanco se acostumbró a viajar en una montaña rusa desde enero, cuando Zidane asumió el mando del equipo tras el despido de Rafael Benítez. Entonces se habló del efecto Zidane tras unos primeros partidos esperanzadores para sus aficionados. Pero tal optimismo se fue diluyendo a medida que llegaron resultados negativos y un juego decadente.

De tal forma que el Real Madrid llegó al Camp Nou a diez puntos del Barcelona y con Zidane bajo sospecha, con serias dudas sobre su capacidad para liderar un proyecto ganador. Pero su equipo salió victorioso, contra todo pronóstico, y de paso trasladó las dudas a su gran rival. Además, Zidane se reivindicó.

"Esta victoria en el Camp Nou sacude el pesimismo de una temporada que venía pintando para desastre" para el Real Madrid, opinó ayer As. Por su parte, Marca agregó: "Su éxito en el Camp Nou debería disparar el optimismo en el equipo y su entorno. El fútbol, que se caracteriza por su cambiante naturaleza, permite al Real Madrid atacar la Copa de Europa con entusiasmo y confianza".

Y la Liga de Campeones regresa esta semana con la apertura de los cuartos de final, en el que el Real Madrid jugará ante el Wolfsburgo, un rival deseado por los favoritos por su supuesta inferioridad.

La cuestión es que la máxima competición continental exige actuaciones como poco solventes porque cualquier despiste se paga caro. Para ello, el Real Madrid deberá abandonar su ciclotimia y adquirir una regularidad en juego y resultados que no tuvo durante toda la temporada.

Le ayudarían más actuaciones como la del Camp Nou, en la que encontró buenas respuestas colectivas e individuales. Por ejemplo, de su delantera.

Benzema, Cristiano Ronaldo y Bale marcaron -aunque al galés le anularon su tanto por una discutida falta previa-, pero además mostraron solidaridad en su esfuerzo, bajando a defender para agruparse con los zagueros. No fue costumbre esta temporada.

Además, Cristiano Ronaldo respondió a los críticos y marcó en un escenario importante. Logró su décimo gol en el Camp Nou, un récord en la historia del Madrid.

El miércoles llegará el tiempo de encontrar respuestas y ver si el equipo blanco puede convertirse en un equipo fiable. De momento, ganó crédito. Como su entrenador.

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