Solidez para paliar la crisis

  • Lotina ha colocado una defensa de cinco hombres para fortalecer un conjunto al que le hacen muchos goles · Es de los equipos más peligrosos lejos de su estadio

Llega a Heliópolis el Deportivo, uno de los mejores equipos españoles en la última década, pero que en los últimos años ha tenido que reconstruir toda una plantilla desde la base debido a las necesidades económicas. Caer de la cima a la sima nunca es fácil, y menos para una afición que había saboreado un éxito nunca vivido por la entidad gallega. Esa reconstrucción empezó con Joaquín Caparrós hace un año. Lleno de jóvenes e inexpertos talentos, el equipo blanquiazul salvó la categoría con algún apuro, aunque en la Copa del Rey llegó a disputar toda una semifinal.

Este año le ha tocado el turno al vasco Miguel Ángel Lotina. Un entrenador bien considerado en el panorama nacional por su forma de ver el fútbol, pero que se ha acostumbrado a vivir en los sótanos de la tabla cada vez que coge las riendas de un club. Su objetivo de esta temporada era conducir la maduración de un joven plantel. Cosa nada fácil. Con un juego atrevido inició bien la Liga, pero el desastroso balance en Riazor han hecho que la necesidad por puntuar sea más importante que el juego. Por contra, de las cosas buenas de este Deportivo -penúltimo en la clasificación y a dos puntos de la salvación- es que lejos de su estadio mantiene unos números de equipo europeo. Descargado de la tensión de jugar ante su público, los jugadores coruñeses muestran su mejor cara. Además, al no tener que hacerse con la manija del juego, les resulta más fácil atacar con peligrosos contragolpes.

sin balón

Lotina decidió en el último encuentro de Liga frente al Valladolid colocar una defensa de cinco. Circunstancia poco usual para un equipo cuando ejerce como local. Pero el experimento le salió a la perfección al entrenador vasco y hoy repetirá en Heliópolis. La recuperación de Lopo ha vuelto a dar consistencia y mando a una zaga muy vulnerable. Con Coloccini y Pablo Amo a su lado, al rival se le hace muy complicado penetrar por el centro. Además, Antonio Tomás y De Guzmán se pegan mucho a los centrales. La mejor estrategia para desarbolar al Deportivo es entrar por los costados. Manuel Pablo, jugador que encara el final de su carrera y que no es ni la sombra de aquel lateral por el que se peleaba media España, y Filipe Luis -extremo reconvertido- son dos jugadores claramente superables en el uno contra uno.

con balón

Si a la hora de defender el Deportivo no tiene muy en cuenta el juego cerca de la cal, a la hora de montar el ataque Lotina también le resta importancia al fútbol por los costados. Prueba de ello es que Juan Rodríguez y Guardado ejercen de falsos extremos. El mexicano se puede mover por esa zona por su privilegiada pierna izquierda, pero no es un futbolista que tenga en el desborde su principal virtud. En la delantera se queda un solo hombre en busca del milagro del gol.

lo mejor

La recuperación de hombres importantes, sobre todo en el vestuario, como Lopo o Valerón.

lo peor

El Deportivo es el peor equipo de la Liga en Riazor con 8 puntos en diez encuentros.

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