betis energía plus

Un peligro con nombre propio

  • Norel lidera a un Gipuzkoa ante el que el Betis se juega su crédito

Henk Norel Henk Norel

Henk Norel / gipuzkoabasket.com

Cuatro victorias consecutivas reactivaron en la Liga al Betis Energía Plus, pero el tropiezo en Burgos, en un partido al que se llegó al último cuarto ganando por 11 puntos, ha pesado tanto que el equipo salió derrotado ya al Buesa Arena el pasado domingo. El encuentro se torció en el primer cuarto y al descanso ya estaba decidido, como al inicio de una temporada que arrancó ya torcida.

Algo parecido ocurrió, de manera aún más grotesca, en la segunda jornada cuando el conjunto verdiblanco visitó San Sebastián. El 94-60 habla por sí solo. Recuperar el basket average será imposible, pero después de tres tropiezos consecutivos, incluido el doloroso en Burgos, ganar de nuevo se antoja vital para retomar la senda triunfal, la moral de los jugadores y la afición y que el equipo no se le caiga de nuevo a Óscar Quintana después de una milagrosa resurrección. Y es que en el horizonte, tras este choque, hay dos nuevos desplazamientos a Valencia y Madrid para jugar ante el Estudiantes.

Las opciones para ganar pasan por frenar la aportación de Norel. El pívot holandés fue ofrecido, entre otros, al Betis el pasado verano si jugaba en la ACB. Pero el club sevillano estuvo en vilo hasta el último día de julio. El 4 de agosto se hizo oficial su fichaje por un Gipuzkoa que puso todo lo que tenía sobre la mesa para llevarse a Norel, petición expresa de Porfi Fisac. Los números le han dado la razón al técnico segoviano, pues su jugador franquicia es el más valorado de la ACB y el máximo reboteador.

Ya apuntaba maneras en ese choque contra el cuadro hispalense, del que salió como MVP de la jornada al bailar, literalmente, a Anosike y Golubovic sumando 25 puntos, su mejor marca del curso, 12 rebotes (siete ofensivos) y recibir seis faltas. A Anosike le faltan centímetros (10 menos) en el uno contra uno con Norel y a Golubovic velocidad y contundencia. El juego de bloqueo y continuación es muy efectivo para un Gipuzkoa que está explotando a la perfección las virtudes del holandés, que valora 21,2 puntos de media mientras que ninguno de sus compañeros llega siquiera a nueve.

La incidencia de Norel en el juego de los donostiarras queda reflejada en sus números: sólo en cuatro encuentros (de los 17 disputados) anotó menos de 10 puntos y apenas en tres capturó menos de cinco rebotes. Sólo en cinco jornadas valoró menos de 20 y en siete citas cazó 10 o más rebotes.

Por si fuera poco, otros dos jugadores llegarán a San Pablo con cuentas pendientes: Chery, señalado el pasado curso, promedia en las últimas siete jornadas más de 12 puntos por encuentro y Swing, fichado y después cortado este verano, querrá callar bocas.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios