Una campeona desde la cuna

  • Julia Ortega, campeona de España júnior con el Club Dos Hermanas de Gimnasia Rítmica

La gimnasia rítmica es un deporte dado a generar campeonas precoces. Los requirimientos físicos exigidos para la práctica de la gimnasia, mayormente la flexibilidad y la elasticidad del cuerpo, propician que a la temprana edad de 10 y 11 años, las gimnastas estén en su pleno estado de madurez físico. En cambio, en el resto de deportes, estas edades no son sino meros puntos de arranque, los simples inicios de una larga e incierta andadura.

Con once años, en 2004, Julia Ortega era campeona nacional en la categoría alevín. Únicamente habían pasado cinco años desde que sus padres la habían inscrito en la Escuela deportiva del Patronato, con objeto de que llevara a cabo alguna actividad deportiva. Pero Julia era una campeona, por lo que la mera realización del ejercicio deportivo no iba con ella si la idea de la competición no estaba ligada. "Ya desde el principio, Julia fue despuntando en las diferentes pruebas que se organizaban en el ámbito local, provincial y más tarde regional", cuenta Antonio Ortega, su padre, "entonces fue cuando apareció la figura de Victoria Hervás, entrenadora del Club de Gimnasia Rítmica de Dos Hermanas, que hacía visitas a los colegios de primaria de Dos Hermanas en busca de niñas con hechuras de gimnastas", señala Ortega.

Julia fue uno de esos diamantes en bruto que llegó al club de gimnasia nazareno de la mano de Victoria Hervás para ser pulida, abrillantada y reconstruida en la piedra preciosa que ha conducido a ser. "Todos los inicios son difíciles", explica el progenitor de Julia. "Al comienzo no queríamos para ella una dedicación tan fuerte a la gimnasia. Y es que, claro, vas comprobando que paulatinamente se va intensificando el ritmo de los entrenamientos, algo que a unos padres cuesta trabajo ver", revela.

Julia apenas tiene recuerdos de aquellos años. Sus primeras visiones de la gimnasia son de la televisión: los Juegos Olímpicos de Sidney en 2000. Julia contaba entonces con seis años. "Mi ídolo sigue siendo Almudena Cid", informa una Julia cuya referencia, la española, es la única gimnasta del mundo que ha participado en tres finales olímpicas consecutivas: después de Sidney fue Atenas, en 2004, y antes Atlanta, en 1996. En aquel año, el equipo español logró la medalla de oro en la modalidad de conjuntos. Once años después de aquella epopeya olímpica de España en gimnasia rítmica, el conjunto laureado ha sido el Club de Dos Hermanas, cuyo conjunto júnior, del que Julia Ortega es una componente, se proclamó campeón de España.

"Participar en un campeonato es otra cosa", asegura Julia, quien afirma con total convicción que incluso lo pasa mejor. "Bueno, es verdad que durante los entrenamientos estoy con mis amigas, con quienes me lo paso fenomenal, pero la competición es otra cosa. La gente grita, anima, aplaude, silbaý Esa tensión es apasionante. Motiva más cuando estás en una competición", dice.

Julia tiene ahora 14 años, una veterana en los campeonatos regionales y nacionales. Y con todo una posible carrera por delante, si es que las lesiones y su voluntad la acompañan. Antonio es de la opinión que sea Julia quien decida su futuro, halagüeño hasta la fecha: "Son sacrificios que pueden resultar muy gratificantes, pero a la vez pueden desembocar en numerosos sinsabores. La decisión es de ella", concluye su padre.

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