Cuatro con más ganas de ganar que el propio Mel

  • Gordillo, Guillén, Bosch y Stosic, por diferentes motivos, se la juegan el domingo en Pamplona.

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El partido del domingo (18:00) en el Reyno de Navarra podría denominarse como el partido del club. Más incluso que al cuestionadísimo Pepe Mel, a todos los altos cargos de la entidad heliopolitana les va en el envite un mundo. Por diferentes motivos, en este Betis de caras mohínas y escenas propias de Valle Inclán o de los Hermanos Marx son muchos los que se juegan dinero, prestigio, imagen y un sinfín de cosas más en la atardecida que se avecina frente a Osasuna.

Dentro de la torpeza más supina, los lumbreras que han puesto a su entrenador a los pies de los caballos están hoy rezando para que éste salga victorioso de un partido que afronta con la cabeza muy alta pero con la psique seriamente amenazada. Alguno de estos hombres sin piedad, aunque sólo sea por su nefasta gestión de la crisis que ha puesto en almoneda el banquillo verdiblanco, ha dejado incluso ya de confiar en Pepe Mel; otros, empero, siguen en su fuero interno fieles al madrileño aunque no puedan decirlo. Pero todos, los unos y los otros, son capaces de alabar a la madre que parió al aún técnico del Betis si a las ocho de la tarde el equipo suma tres puntos más en la tabla.

Por parte del presidente del club, Miguel Guillén, no ha recibido Mel menoscabo alguno, aunque las últimas defensas que éste realizó de su entrenador se antojaron muy tibias y algo confusas de su parte, principalmente cuando acotó la confianza en él en vez de hacerla ilimitada. Es quien más ganas alberga en su interior de una victoria, entre otras cosa por los lazos de amistad que ha trabado con Mel.

Otro es el motivo principal de Bosch, en su caso el económico. El administrador judicial de las acciones de Farusa y consejero del club volvió a meter la pata por hablar de lo que no sabe: de fútbol. Y sabe que si la crisis desemboca en la destitución de Mel los focos lo van a apuntar con vatios de más.

Vlada Stosic, quien en principio no tiene previsto viajar con el equipo como es su costumbre, ha sentenciado a Mel. Pero hoy es señalado como el principal causante de la mala situación por los aficionados y, además, la papeleta de nombrar a un sustituto del técnico le correspondería. Si Bosch vino a decirle cómo tenía que jugar el equipo, el serbio lo conminó a trabajar más la táctica.

Rafael Gordillo, quien junto al consejero León Lasa, sí acompañará a Guillén a Pamplona, alberga también razones para desear el triunfo más que el mismo Mel. El principal encartado para el relevo, Míchel, es su amigo íntimo y él no desea que arribe al club así, porque es como si él fuese el entrenador.

Mientras, en el club hubo ayer una reunión del presidente con los principales responsables de comunicación del club y alguno más para tratar de filtrar las declaraciones a la prensa y evitar sucesivos caos como el reciente.

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