Ask riga 83-69 cajasol · la crónica

A remar desde el Báltico

  • El regreso europeo de los sevillanos fue fatal por culpa de un último cuarto de desastre · La tropa de Comas debe recortar 14 puntos para seguir en la Eurocup

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La endeblez mental se paga. Y muy caro. El Cajasol se desconcentra más durante los partidos que un jovial estudiante que se queda absorto con las musarañas. Va a tener que remar mucho desde el Mar Báltico a San Pablo para levantar los 14 puntos que le endosó de margen el ASK Riga, una cifra contundente a tenor del empate absoluto que existía al descanso. Sundov, al borde de la quinta falta muchos minutos, y Marsh, un rocoso ala-pívot estadounidense, liquidaron a los interiores cajistas para dejar muy cerca del precipicio al grupo de Comas, que el martes en casa tiene la posibilidad de enmendar la plana venciendo por 15 o marcharse de la Eurocup a la floja Eurochallenge.

Carter metió la primera canasta de los sevillanos en su reencuentro con la historia europea, pero ya estaban los letones por delante y sometieron a los hispalenses en un primer cuarto en el que se olvidaron de defender por completo. Aleksic colocó a los suyos 10 arriba (17-7, minuto 6) y Comas no tardó en parar la contienda. Sirvió para que el Cajasol se animara desde el triple con aciertos de Ellis y Rivero. Bajando a 5 la diferencia, Sundov, sobre la bocina, elevó a 7 la diferencia.

Únicamente las faltas, tres señalaron al pívot croata y otras tantas a Valters en el inicio del segundo cuarto, mermaban el poder de los locales. El Caja no podía haber trabajado menos atrás y en los segundos 10 minutos salió más enchufado. Tuvo al ASK casi cuatro minutos sin anotar, aunque tampoco el equipo de Comas andaba fino: 27-24 (minuto 14).

Volvió a escaparse la tropa de Riga, pero el retorno de Pecile a la cancha, con Ignerski jugando como ala-pívot, y la participación de Miso valieron para que con un triple de éste enmudeciera el Riga Arena al contar el Cajasol con la primera ventaja del choque: 39-41. Lástima que otra vez sobre la bocina, y de nuevo Sundov, los hispalenses recibieran otra canasta paar equilibrar el duelo a 41 en el descanso.

No hay forma humana de que el Caja disfrute, sonría, se guste y se escape. Sólo en Madrid, con mucho sufrimiento, estuvo tan atinado en ataque que se olvidó de las penas en defensa. El tenaz Sundov -¿es otro jugador de aquel que estuvo en Alicante y en León?- metió tres puntos en los dos primeros minutos de la reanudación, y la escuadra letona azotó otro zarpazo a la sevillana, noqueada en este tercer periodo.

Comas mandó parar con un inquietante 51-43 y un triple de Ignerski más un dos más uno de Carter aliviaron al técnico catalán. Triguero, a todo esto, seguía el partido desde el banquillo cuando la fuerza local procedía de los interiores. Ver para creer con el dinero que ha costado ficharlo desde Murcia. De Miguel arrimó a 2 a los cajistas justo después de que Sundov (¡minuto 26!) cometiera la cuerta personal. Pues no cayó eliminado y se hinchó de anotar y rebotear. A Carter, al poco, le castigaron con la cuarta falta también, pero al ala-pívot sí le castigaron con la quinta en el último cuarto.

Mantuvo el tipo el Cajasol para marcharse al acto final 6 abajo (61-55), pero todo cambió desde el tiempo de Butautas con 70-65. Sundov clavó un triple y el Caja se desmoronó para llegar a perder por 16 y finalmente quedarse en 14. Hay que remar mucho desde el Báltico para voltear la serie.

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