Rugby l Cajasol Ciencias

El sueño de alcanzar las máximas cotas

  • El Cajasol Ciencias apuesta por mejorar la estructura y espera con ilusión la creación de una Liga Ibérica de nivel

La actualidad del rugby se sometió ayer a debate en un encuentro organizado por el Cajasol Rugby Ciencias con el fin de analizar la temporada del club en División de Honor y sus objetivos de cara a la llegada de la ilusionante Copa del Rey en abril.

Antonino Parrilla, presidente del club, y Juan Antonio Arenas, director técnico, acompañados por los jugadores Chema Bohórquez y Leo de Oliveira, trataron de trasladar a los medios sus intenciones de cara a convertir al Cajasol en un equipo puntero con aspiraciones a liderar el rugby nacional y llegar a Europa.

En primer lugar, Antonino destacó el buen hacer del equipo en este comienzo de campaña, en el que se ha situado tercero tras su ascenso la temporada pasada. El entrenador, Juan Arenas, tiene claro que se trata de un paso adelante significativo: "El objetivo era no descender, y todo lo demás ya es positivo, pero hay mucha disciplina y ahora todos quieren más. Es el camino para llegar al nivel de Bwin y Cetransa".

Acerca de la Copa del Rey, cuyo sorteo será el 13 de febrero, el Cajasol espera utilizar sus bazas para llegar lo más lejos posible, siendo una sucesión de cruces a partido único. Además, la sede no se designa hasta que haya dos finalistas, por lo que el equipo sevillano no descarta realizar la petición: "Sería idóneo que pudiésemos albergar la final de la Copa", señaló Antonino.

El tema que acaparó más atención fue la propuesta de la Asociación de Clubes de Rugby de formar una nueva Liga Ibérica, que contaría con los mejores equipos portugueses y españoles en lel mismo campeonato, hecho que significaría dar un salto de calidad tanto en lo deportivo como en las infraestructuras necesarias para subir un escalón dentro del rugby europeo. "Existe la necesidad de hacer una competición profesional, y esa liga estaría por encima de la División de Honor", afirmó Juan Arenas. "Deben crearse protocolos para acceder y se necesitarían fuertes estructuras económicas aparte de ganarse una plaza en la cancha. Sin duda, se trata de un proyecto necesario para el avance del rugby nacional", añadió. La idea es alcanzar esto en dos o tres años, al tiempo que para la temporada que viene ya hay un proyecto, el de la Liga ACR, que serviría para adaptarse al futuro con diez equipos y con la intención de que haya un nivel mayor.

Chema Bohórquez, capitán del Cajasol Rugby, se mostró optimista de cara a hacer realidad un proyecto que serviría al equipo para crecer: "Tener más profesionalidad supone trabajar en mejores condiciones y con ello aumentar el nivel de los jugadores".

Con todas esas cartas puestas encima de la mesa, el Cajasol se encuentra en una inmejorable posición para dar el salto antes de que sea tarde, y apostar por aumentar el nivel de un rugby que puede resurgir con la ayuda de una correcta estructura y un buen trabajo colectivo.

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