Un sueño más vivo que nunca

  • El Sevilla Atlético se trae una importante victoria de Las Gaunas ante un aguerrido Logroñés Borja Lasso vuelve a marcar la diferencia y firma un gol de bella factura

Podría pensar el Sevilla Atlético que vive un sueño. De ser así, poco interés tendrían sus integrantes en despertar. Pero ocurre en este caso que la realidad supera a la ensoñación, que los mejores pronósticos se cumplieron y que los pupilos de Diego Martínez no sólo salieron vivos del asedio del Logroñés en Las Gaunas, sino que amarraron una importante victoria merced al gol que marcó Borja Lasso en el minuto 71.

Por aquel entonces, el plantel sevillista, que para sorpresa de propios y extraños lució una elástica amarilla combinada con un pantalón blanco -la equipación blanquirroja estaba reservada al conjunto que ejercía como local- ya había dado sobradas muestras de la calidad que atesora y, lejos de dejarse apabullar por unas gradas que registraron la mejor entrada de la temporada, aguantaron los arreones locales.

Éstos se produjeron sobre todo en el arranque de la primera mitad, en la que el equipo que dirige Carlos Pouso se abonó al contacto. En esos primeros minutos en los que el árbitro parecía no ver ninguna de las entradas que sufrían los jugadores del Sevilla Atlético, el toque y la conducción quedaron eclipsados por el choque y la dureza.

Sin embargo, el empeño del Logroñés cayó en saco roto y, pese a esperar continuamente el fallo de los visitantes, se toparon una y otra vez con un soberbio Diego González, bien replegado cuando los suyos lo requerían y activo arriba cuando la ocasión lo permitía.

Un tanto de lo mismo sucedió, aunque en su caso en la medular, con Borja Lasso, blanco de alguna que otra patada y empujón por parte de sus rivales. El arquitecto del primer filial sevillista, el organizador del juego y de los tiempos, se crecía sobre el campo cada vez que sus botas tocaban el balón.

El choque cambió de signo transcurridos 30 minutos debido a la lesión de Curro, quien hasta ese momento había pasado desapercibido. Una mala zancada lo hizo dolerse del aductor, y aunque regresó al campo tras recibir una breve asistencia en la banda, no pudo continuar. Al verlo tendido en el terreno de juego, su técnico dio entrada a Ivi.

A la postre resultó una decisión más que acertada, pues, en el primer balón que tocó, el madrileño se sacó un disparo desde la frontal que Miguel desvió por muy poco.

Esa acción dio alas a los sevillistas, que se sacudieron los nervios, pues vieron que su rival ni mucho menos creaba peligro franco.

De nuevo Ivi pudo abrir el marcador con un balón envenenado al área que otra vez desvió Miguel. Poco a poco, sin urgencias, los pupilos de Martínez ganaron metros sobre el césped y adelantaron sus líneas de presión. Habían sobrevivido al primer arreón del Logroñés.

Tras el descanso llegaría el segundo. Los locales se hicieron con el control del balón y disfrutaron de los mejores minutos de Paredes y Milla, ávidos a la hora de enviar centros que conectar con alguno de sus compañeros.

Pero en una pérdida estuvo implicado Borja Lasso, que dio un buen pase a Carrillo, quien a punto estuvo de batir al meta local. Como lo estuvo Carlos Fernández en el 65, si bien su intento se quedó más en aviso que en intimidación.

Minutos después, Borja Lasso aprovechó un gran pase de Ivi y golpeó el balón desde la frontal del área. El tanto cayó como un jarro de agua fría al Logroñés, que pudo encajar el segundo de no haber fallado Carrillo un disparo a bocajarro con el que culminó una rápida subida por la izquierda de Matos.

En la recta final, el Sevilla Atlético resistió los últimos envites de los norteños, incluido un cabezazo de Borja tras un saque de esquina. Un acción peligrosa, sí, pero incapaz de hacer despertar de su sueño a este ilusionado plantel.

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