No va más, la Copa en juego

  • Reto El Cajasol busca recuperar su sello de identidad para lograr un triunfo ante un rival directo Igualdad Tepic debe ser la clave que desnivele el duelo entre los exteriores y los 'cincos'

Cada vez queda menos, y cada vez está más cara. La Copa del Rey es el primer objetivo de muchos equipos, unos, los que por presupuesto están obligados a pelear por ella y, otros, con los que no se contaba al principio, que lo ven tan cerca que ya no van a cejar en su empeño. De ahí que el choque en la Fuente de San Luis entre el Valencia Básket y el Cajasol (dos del primer grupo), sin ser definitivo, sí puede ser clave, ya que la pelea por estar en el Palau Sant Jordi del 16 al 19 de febrero próximos el average y los duelos directos pueden marcar la diferencia entre ganarse un billete o perderlo. El Cajasol es sexto con seis victorias, dos menos que el quinto y sólo dos más que el decimocuarto.

La victoria del domingo pasado ante el Blancos de Rueda Valladolid ha servido para que los pupilos de Joan Plaza se despojasen de los nervios propios que produjeron las inesperadas derrotas ante el Fuenlabrada, en casa, y la Penya en Badalona. No se esperaban y sentaron como un jarro de agua fría a un equipo que, quizá, echó cuentas antes de tiempo y se relajó hasta el punto de perder sus señas de identidad. Por fortuna la visita del colista la última jornada ha devuelto las aguas a su cauce, no tanto por el juego en sí, que sigue sin convencer como semanas atrás, sino por el hecho de ganar y recuperar parte de la moral perdida antes de un importante encuentro ante un rival que, tras sufrir dos tropiezos consecutivos (contra Real Madrid y Bilbao, a domicilio), ha visto cómo los nervios se han convertido ya en presión.

Y es que los de Paco Olmos se parecen al Cajasol del año pasado, al que las lesiones y el jugar competición europea desgastó sobremedida para dejarlo fuera del Torneo del KO y el play off. Cierto es que los taronja son un conjunto acostumbrado a jugar entre semana, pero las lesiones de Claver, Pietrus y Faverani, ya de larga duración, más la baja de Caner-Medley, que reapareció la semana pasada, y la marcha de Splitter a la NBA han pesado más en la Liga que en la Eurocup, en la que a falta de una jornada ya ha conseguido la clasificación.

La irregularidad mostrada por el conjunto valenciano lejos de su pista hace especialmente importante asegurar los triunfos en casa para no padecer agobios de última hora para cumplir el primer gran objetivo de la temporada. Algo parecido le ocurre al Cajasol, que sólo ha rascado lejos de San Pablo en Miribilla, ante el Bilbao Básket, y necesita asestar un nuevo golpe para andar algo más tranquilo.

Para ello la aportación de Davis, el máximo anotador cajista, será como siempre fundamental, aunque su esfuerzo debe redoblarse en defensa para frenar al recién renovado Lishchuk. No en vano, en las derrotas hispalenses siempre tuvieron un papel determinante los pívots rivales, ya sea Seraphin, Augustine, Ayón, Mirotic o Norel, de manera que el norteamericano y los cuatro deben redoblar esfuerzos para frenar al potente juego interior levantino, en el que Caner-Medley, así como el recién fichado Zarko Rakocevic, ex compañero de Tepic en el Partizan, se presentan como una seria amenaza ante la falta de contundencia de los ala-pívots sevillanos atrás.

Precisamente el serbio del Cajasol será uno de los seguidos con lupa esta tarde, después de que al fin dejase ver toda su calidad frente a los pucelanos tras diez choques sembrando dudas sobre su fichaje. Que el alero tenga continuidad es fundamental ante el bajón experimentado por Jasen y la lenta recuperación de Sastre. Sin Claver, quizá sea esa la posición en la que los andaluces sean superiores, pues la pareja exterior valenciana es de las que ganan partidos. Frenar a De Colo, un base reconvertido a escolta, y Rafa Martínez será la misión de Urtasun y English. El navarro, algo irregular, le ha ganado el puesto al canadiense, que no acaba de entender lo que Plaza quiere de él y sigue peleado con la canasta desde hace tiempo. No le vendría mal una catarsis como la de Clay Tucker (39 puntos) en el último triunfo sevillano en La Fonteta.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios