ENTREVISTA · SANTIAGO GÓMEZ SIERRA

"No le temo a una fusión de Unicaja y Cajasol; nosotros caminaremos solos"

  • El presidente de Cajasur, que mañana afronta la aprobación de las cuentas de 2007, admite la dificultad de los momentos actuales pero defiende que la caja seguirá dando crédito a todos los proyectos serios

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Santiago Gómez Sierra llegó a la presidencia de Cajasur hace casi un año y medio. Desde entonces hasta ahora, la entidad ha vivido cambios notables, ha tenido que enfrentarse a alguna polémica y ha afrontado una recesión económica global cada vez más virulenta y que por ahora no remite. El máximo dirigente de Cajasur presidirá mañana la asamblea general en la que se aprobarán las cuentas de 2007, que él califica de "conservadoras" y adaptadas al momento actual.

-Su cargo le permite observar con nitidez la situación económica y las turbulencias actuales. ¿En qué coyuntura ve la economía española y la cordobesa?

-Creo que, efectivamente, y tal como se observa incluso en las previsiones del Gobierno, nos encontramos ante una desaceleración económica importante. Todas las estadísticas apuntan hacia ello y pienso que esto se ha producido por un proceso de maduración del sector de la construcción, que creció de forma espectacular durante muchos ejercicios pero que ha sufrido una caída importante. A eso hay que sumarle la preocupación que existe por encauzar la inflación y los niveles de empleo, que en estos días pasados han mostrado datos muy preocupantes. En este contexto general, Córdoba no tiene unos rasgos significativos o unas notas diferenciadoras, sino que se ve afectada como el resto de España, y no sólo de España.

-¿Y qué efectos provoca esta situación en Cajasur?

-Como es lógico, hemos sentido la repercusión de la desaceleración, al igual que todo el sector. Ahora, lo que hay que preguntarse es qué debemos hacer, y pienso que lo mejor es realizar un trabajo claro de diversificación, principalmente en lo que se refiere al Grupo de Empresas Participadas. En eso es en lo que estamos ahora. En cuanto al negocio de la caja, lo que tenemos que hacer es algo muy característico de Cajasur: dedicarnos a la banca minorista. Nosotros tenemos una red de casi 500 oficinas, situadas desde la aldea más pequeña hasta las ocho capitales andaluzas, y 3.000 empleados, y debemos apoyarnos en eso, fortalecernos mientras que los mercados mayoristas se encuentren cerrados.

-¿La recesión les ha hecho ser más cautos en su expansión?

-No, no, porque nosotros tampoco teníamos en mente desarrollar una expansión agresiva. La caja está ahora presente en toda Andalucía, Extremadura, el arco Mediterráneo, Madrid y Ciudad Real, y lo que nosotros deseamos es crecer donde tenemos una presencia significativa. O sea, no se trata de poner banderitas aisladas en el mapa, sino de crecer de una forma global. Esa estrategia nos lleva a plantearnos desde abrir oficinas en barrios de expansión de las ciudades en las que estamos hasta incrementar nuestra presencia en las provincias en las que ya trabajamos.

-Hablaba usted antes del Grupo de Empresas. ¿En qué sectores les interesa crecer después de la advertencia del Banco de España sobre el sector inmobiliario?

-En los últimos años había una parte de este ámbito que estaba dedicada a las constructoras. Y no se trata de que ahora le vayamos a dar la espalda a este sector. Nuestra idea es quedarnos en algunas de las empresas que son solventes y estables y, por otra parte, expandirnos a otros sectores emergentes como el de las energías renovables o el turismo, en los que hay un camino a recorrer que nos parece muy interesante. Habrá otros sectores en los que entremos, pero con menos vocación de permanencia.

-Muchos agricultores cordobeses están angustiados con la situación que padecen. ¿Han planeado algún tipo de productos especiales para ellos?

-En Cajasur, el apoyo al mundo agrícola siempre ha sido importante por su propia historia, ya que es una entidad financiera de Córdoba, donde la agricultura siempre ha sido decisiva en su economía. Mantenemos nuestra Oficina Agraria, donde siempre hemos atendido la ayuda técnica y profesional que requieren los agricultores, y también colaboramos estrechamente con muchas cooperativas de Córdoba y de Jaén, donde somos líderes. En algunos momentos se ha hablado de la posibilidad de elaborar un Plan Estratégico para el sector, pero lo cierto es que, por ahora, no se ha avanzado. Nosotros también estaríamos dispuestos a colaborar en eso.

-El presidente de los empresarios, Luis Carreto, ha dicho varias veces que ahora les cuesta mucho conseguir financiación. ¿Se están quedando buenos proyectos en el tintero por falta de crédito?

-Yo creo que no, para nada. A día de hoy cualquier proyecto solvente tiene financiación en nuestra caja. Lo que ocurre es que también percibimos que la demanda de créditos ha bajado. Además, me consta que esto lo hemos hablado en el ámbito de las cajas andaluzas y allí todos los presidentes coincidimos en lo mismo: en que las cajas tienen liquidez para responder a un proyecto solvente. En Cajasur, al menos, ocurre así.

-Hablemos de la situación interna de la entidad. ¿Qué clima se vive ahora tras la llegada de un nuevo director general, Alfonso Tolcheff, y de un nuevo consejero delegado para el Grupo de Empresas, Trigo de Aizpuru?

-En el ámbito de gobierno de la caja se vive un momento de consenso y de diálogo, y una muestra de ello es que todas las decisiones importantes que se han tomado desde que yo soy presidente se han adoptado por unanimidad. Por supuesto que para eso ha habido que trabajar en esos consensos, pero se da el clima necesario para ello y todos sabemos que debemos centrarnos en los intereses de la caja. Por otra parte, a nivel directivo se ha abierto una nueva etapa con la llegada del nuevo director general y del consejero delegado. Estas llegadas nos han aportado un impulso nuevo, porque son grandes profesionales, experimentados en el mundo financiero. El señor Tolcheff ha planteado la remodelación del equipo directivo hace pocos días, a los tres meses de su llegada y cuando ya conocía la casa por dentro, y yo espero de todos estos cambios unos magníficos resultados.

-¿Qué objetivo principal tienen esos cambios?

-Los directivos son los mismos que antes, pero han cambiado de lugar. En esencia, lo que se busca con esta transformación es orientar todas las áreas a la banca minorista; o sea, a la red, al servicio al cliente. A menudo, los servicios centrales tienden a absorber por su volumen burocrático, mientras que lo que nosotros queremos es que todos nos volquemos para servir al más de un millón de clientes que tiene Cajasur.

-El viernes afronta la asamblea de la caja con numerosas renovaciones y la aprobación de las cuentas anuales. ¿Qué se espera?

-En esta asamblea se abordará la renovación de algunos grupos de consejeros como son el de la entidad fundadora, el de las corporaciones municipales y el de la Junta. En esas renovaciones no hay ningún tipo de tensión, ya que son las que marcan los estatutos. Sobre las cuentas, cifras concretas no le puedo dar, pues sería una falta de respeto para la asamblea, pero sí se puede avanzar que es un presupuesto conservador, ya que se ha optado por las provisiones en vez de por dar una cifra mayor de ganancias. No hemos querido hacer unas cuentas a corto plazo, sino algo que fortalezca a la entidad, y hemos mantenido la misma dotación a la Obra Social y Cultural.

-¿Cómo definiría la relación actual entre Cajasur y la Junta?

-Pues sólo puedo decir que es muy cordial. El mismo lunes tuvimos una reunión en la que el vicepresidente Griñán nos adelantó las medidas económicas que van a tomar. Nosotros lo que le transmitimos es que estamos dispuestos a colaborar en lo que se necesite, tanto en el Plan de la Vivienda, al que ya nos comprometimos, como en otras cuestiones que se precisen.

-Cada cierto tiempo se escuchan rumores de fusión entre Unicaja y Cajasol. ¿Temen que se pueda formar una caja de tanta dimensión y tan próxima a ustedes?

-No, no me preocupa. Cajasur tiene que ser competitiva y caminar por sí sola. Yo, personalmente, no tengo ninguna noticia, pero, de todos modos, nosotros ya estamos acostumbrados a competir con grandes cajas. No es algo a lo que le tengamos temor.

-Y el hecho de que Cajasol esté cada vez más presente en la ciudad, como se ha demostrado con su entrada en Ifeco, ¿les preocupa?

-Pues como con cualquier otra entidad, pues competimos con ellos pero no tenemos ninguna rivalidad personal o algo así. Nosotros estuvimos en Ifeco, pero nos dimos cuenta de que las instituciones no parecían apostar por este tema. Ahora ha entrado Cajasol y yo les deseo suerte. Cajasur es líder en Córdoba por cuota de mercado, y en nuestra tierra estas cosas no nos ponen nerviosos. Trabajamos para darle lo mejor a nuestros clientes.

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