Una 'hoja de ruta' contra la crisis

  • Gobierno, patronal y sindicatos sientan las bases de un nuevo diálogo social que nace en un entorno de "serias dificultades" · Crecimiento, empleo y protección social, objetivos

Con los vientos de la crisis soplando en contra, el Gobierno, los sindicatos y la patronal suscribieron ayer una hoja de ruta encaminada a superar la dura fase de desaceleración y enderezar el rumbo hacia un crecimiento "equilibrado y duradero". El texto, bautizado como Declaración para el impulso de la economía, el empleo, la competitividad y el progreso social, fue esbozado en La Moncloa por el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero; los representantes de CCOO y UGT, José María Fidalgo y Cándido Méndez, y los presidentes de CEOE y Cepyme, Gerardo Díaz Ferrán y Jesús Bárcenas. Satisfecho por el respaldo de los agentes sociales en tiempos difíciles, Zapatero aseguró que el texto no es otra cosa que un mensaje de "confianza" a los ciudadanos de que se van "remontar las serias dificultades" que atraviesa la economía española.

El informe que servirá de base al nuevo diálogo social arranca con un diagnostico, asumido por todas las partes, sobre la situación económica que constata los graves efectos de la desaceleración: un fuerte impacto sobre el empleo y la actividad empresarial. Según la hoja de ruta, el germen de esa situación hay que buscarlo en la crisis financiera internacional, la escalada de los precios del petróleo y las materias primas, y sobre todo en la "crisis" que padece la construcción desde el estallido de la burbuja inmobiliaria. Y todo eso se traduce en un espectacular aumento del paro, en un endurecimiento de las condiciones para acceder a créditos y en unos tipos de interés más elevados.

Pese al diagnóstico negativo, todas las partes reconocen que la economía española cuenta con "importantes fortalezas" para superar los desafíos que se presentan. A partir de ahí, los principales retos que se presentan, y en los que se centrarán las medidas, son el empleo y la necesidad de avanzar hacia un modelo de crecimiento más competitivo, que apueste por la innovación, el desarrollo tecnológico y el valor añadido. En este sentido, Zapatero señaló que los principales objetivos son el crecimiento de la economía española, la creación de empleo y mantener la protección social.

El presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, suscribió estos objetivos, y añadió la necesidad de lograr una mayor competitividad, para lo que el Ejecutivo cuenta con su colaboración, pero desde la autonomía. El secretario general de CCOO, José María Fidalgo, también destacó el crecimiento del empleo como su gran preocupación, y se mostró dispuesto a colaborar con el ámbito privado, algo que tenían pendiente desde el anterior diálogo social. Por su parte, Cándido Méndez (UGT) señaló que desde la entrada de España en la UE nunca se "había abordado una crisis desde el dialogo social", por lo que valoró el camino emprendido.

Con el fin de reactivar la economía "lo antes posible", todas las partes coinciden en adoptar medidas a corto plazo, complementarias a las ya establecidas, como la financiación de empresas, especialmente las pymes, al tiempo que se debe porevenir la destrucción de empleo, facilitando la recolocación y garantizando cobertura social.

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