La subida del petróleo y los alimentos elevan la inflación de 2007 al 4,2%

  • El Gobierno insiste en que el IPC se frenará a partir de la primavera y acabará 2008 por debajo del 3%

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Que 2007 no fue un buen año para los bolsillos de los españoles es evidente, y el Instituto Nacional de Estadística (INE) lo constató ayer con datos objetivos, y definitivos, sobre el IPC, que se elevó en diciembre 4 décimas. Con esta subida, los precios acumularon un ascenso del 4,2 por ciento en el conjunto del ejercicio, la tasa más alta que se registra desde enero de 2006. Los dos grandes culpables de que la inflación multiplicara por más de dos la previsión oficial del Ejecutivo fueron el petróleo y los alimentos, cuyo fuerte encarecimiento pasó factura a los combustibles y a la cesta de la compra.

De hecho, el transporte y los productos alimenticios fueron los dos grupos más inflacionistas durante 2007, con sendos repuntes del 7,1 y el 6,6 por ciento. En el avance experimentado por el primero de ellos pesó el alza, en un 14,4 por ciento, de los carburantes, mientras que en el segundo fueron varios los artífices: la leche (subió un 31 por ciento), el pan (14,4 por ciento), el pollo (10,2), la carne de ovino (9,9), los preparados de legumbres y hortalizas (9,8) y las frutas frescas (7,8), entre otros.

En cuanto al resto de los grupos que componen el índice, también destacaron los repuntes de las bebidas alcohólicas y el tabaco (6,1 por ciento), restauración (4,9), vivienda (4,8) y enseñanza (4,1). Únicamente bajaron las rúbricas de medicina y ocio y cultura, y lo hicieron en un 2,1 y un 0,8 por ciento, respectivamente.

Tanto el vicepresidente económico, Pedro Solbes, como el secretario de Estado de Economía, David Vegara, insistieron ayer en el carácter exógeno del avance de los precios en 2007, y en que éstos se moderarán a partir de la primavera, para acabar el presente ejercicio por debajo del 3 por ciento. Sin embargo, la inflación subyacente, que no recoge ni la evolución de los productos energéticos ni la de los alimentos frescos -los dos grandes afectados por esos factores exógenos-, no acabó el año muy alejada del índice general, con una tasa del 3,3 por ciento, 8 décimas por encima de la de 2006.

Por comunidades, la más inflacionista fue Murcia, con un IPC del 4,7 por ciento, registrando Baleares el comportamiento más moderado, con un 3,9. Andalucía, por su parte, siguió una evolución idéntica a la media nacional. Precisamente, la patronal andaluza advirtió ayer que la desviación del índice costará a las empresas de la región entre 300 y 400 millones de euros en concepto de actualización de salarios -en el conjunto del país se ha cifrado en 3.000 millones.

Con el IPC de 2007, el diferencial de España con la Zona Euro se coloca en 1,2 puntos, el nivel más alto desde septiembre de 2006.

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