Iglesias reta a Sánchez a ser vicepresidente en su Gobierno

  • El líder del PSOE carga ahora contra Podemos porque representa "la hoz y el martillo" Rajoy cree que el CIS le avala como primera fuerza

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Sorpasso. Esta expresión importada de Italia significa adelantamiento y rememora la dura pugna del Partido Comunista Italiano por superar a la Democracia Cristiana como primera fuerza política en los años previos a la caída del Muro de Berlín. Pero en España quedará indeleblemente vinculada al momento en el que el centenario PSOE fundado por Pablo Iglesias sea rebasado por el imberbe Podemos liderado por otro Pablo Iglesias tras aglutinar bajo su marca al bloque de la izquierda. Y ese adelantamiento podría producirse en apenas dos semanas, según augura la encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), que relega al PSOE como tercera fuerza por detrás de PP y Podemos. Los resultados de la consulta demoscópica eclipsaron las tradicionales ceremonias de pegada de carteles con las que los partidos dieron ayer el pistoletazo de salida a la campaña electoral, envalentonando especialmente al líder de la formación morada. Si hace unos meses se postuló como vicepresidente en un Gobierno presidido por el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, Iglesias viró ayer las tornas. No sólo avanzó que en la misma noche electoral llamará al líder socialista para instarle a ponerse de acuerdo para formar gobierno si las urnas revalidan los resultados de la encuesta, sino que señaló que le parecería bien que el propio Pedro Sánchez ocupara la Vicepresidencia de ese posible ejecutivo.

"La misma noche electoral llamaría a Sánchez y le diría que tenemos que ponernos de acuerdo. Aunque nuestro resultado no fuese el que nosotros deseáramos, hablaríamos con el PSOE", señaló Iglesias en una entrevista en Onda Cero, recogida por Europa Press. El secretario general de Podemos incidió en que "los ciudadanos no aceptarían que se volviesen a repetir las elecciones" y recalcó que al PSOE "le va a tocar arbitrar", por lo que espera que los socialistas se decanten por apoyar a Unidos Podemos y no permitir un nuevo gobierno del PP. No obstante, el líder del partido morado aseguró que se le hace "extraño" imaginar a sus dos perros en el Palacio de La Moncloa si consigue ser el presidente del Gobierno.

Un dirigente de la vieja guardia socialista señalaba en 2011 que se negaba a una campaña desesperada de "manotazos de ahogado" para salvar al partido. Pero ésa es la interpretación que se deriva de los duros ataques que ayer lanzó Pedro Sánchez contra Iglesias, vinculando a Podemos con la hoz y el martillo propios del PCE y asegurando que con esos instrumentos "no se puede armar" la política de España. "Está probado que no hay ninguna mesa-camilla que podamos montar con instrumentos como la hoz y el martillo, y mucho menos armar la política de este país", afirmó el líder de los socialistas en una entrevista organizada por la revista satírica Mongolia. Además, Sánchez recomendó a los españoles que "no compren ninguno de los productos del catálogo de Podemos", en referencia a la reedición del programa presentado por la formación morada imitando a un catálogo de Ikea.

Para el candidato socialista, "el comunismo murió", mientras que la socialdemocracia que representa el PSOE es "la única ideología que sigue vigente". También restó importancia a los resultados de la encuesta del CIS y recalcó que "hoy" los socialistas "tienen mejores condiciones y más opciones de ganar" las elecciones del 26 de junio. "Los españoles tratan mucho mejor al PSOE que las empresas demoscópicas", señaló.

Mientras tanto, el presidente del Gobierno en funciones y candidato del PP a la reelección, Mariano Rajoy, contempla desde la barrera los ataques que se propinan mutuamente sus dos principales rivales, en cuyo espacio electoral pocos votos tiene que ganar. En su opinión, los datos de la encuesta del CIS prueban que su partido cuenta con la confianza de los españoles por lo que seguirá trabajando para lograr "más confianza todavía". Según recalcó en un acto en Salamanca, el PP sigue siendo la primera fuerza política en España "con claridad" y estos datos son un "estímulo".

Más frío se mostró el presidente de Ciudadanos y candidato a la Presidencia del Gobierno, Albert Rivera, que interpretó que la encuesta, que le otorga prácticamente la misma intención de voto que en las elecciones del 20-D, demuestra su consolidación "en un espacio de centro político". En declaraciones a los periodistas tras visitar una explotación agraria en Tocina (Sevilla), Rivera señaló que el apoyo a Ciudadanos evidencia algo que "no existía antes en España, donde solo había rojos o azules y extremos".

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