Podemos y Ciudadanos fragmentan la base electoral de populares y socialistas

  • El bipartidismo ha perdido 126.000 electores desde 2011. Solo hay 15 pueblos de la provincia con mayoría absoluta.

El bipartidismo ha muerto. La pérdida de base electoral de Podemos y Ciudadanos no ha sido suficiente, sin embargo, para dar vía libre al PP y el PSOE que todavía se sitúan a varias leguas de la posición que lograron en 2011, cuando acudieron a las urnas sin desafíos para dominar el mapa electoral.

Socialistas y populares han perdido 126.000 electores en los últimos cinco años y solo en 15 de los 103 municipios de la provincia hay un ganador por mayoría absoluta. Se trata además de localidades minúsculas de menos de 2.000 votantes, porque el electorado de perfil más urbano se ha fragmentado. Esta tendencia significa que los populares, pese a haber sumado en la provincia 30.500 votos más de los que cosecharon en diciembre de 2015 todavía están a más de 100.000 sufragios de los resultados que lograron en las generales de 2011. Este panorama implica que el PP se impone y avanza en sus feudos tradicionales, es decir la capital y la Costa del Sol, pero en ningún caso logra un respaldo que supere el 50%. En las legislativas de hace cinco años lograron más de la mitad de los sufragios en 12 municipios del litoral, o sea, en las localidades donde se concentra la población. Su predominio era aplastante en la capital malagueña, Estepona, Marbella, Mijas, Torremolinos, Nerja, Rincón, Vélez o Frigiliana.

Esa hegemonía se perdió en gran medida en las municipales del año pasado, dando lugar a una tendencia que ahora se consolidan. En esta consulta electoral son la fuerza más votada en 37 municipios, entre los que figuran todos los de la Costa del Sol, pero solo ganan por mayoría absoluta en cinco municipios de la provincia y el más grande es Igualeja, donde han acudido a las urnas 510 personas y 285 se han decantado por la candidatura que encabezaba Carolina España. Si se comparan los resultados del 26 de junio con los del 20 de diciembre se aprecia que, por ejemplo, en Marbella y Vélez todavía están a casi 6.000 votos de distancia, en Mijas y Torremolinos a más de 4.000, en Estepona y Benalmádena a 3.000, mientras que en la capital, a pesar del significativo avance que han registrado respecto a diciembre, todavía tienen 40.000 electores menos que en 2011.

El PSOE, que se puede anotar como una victoria haber perdido en estas elecciones 8.100 votos en la provincia de Málaga respecto al 20D porque al menos no ha visto mermada su representatividad parlamentaria y ha soportado el envite de Unidos Podemos, ha conseguido una derrota histórica que le mantiene a 25.978 papeletas de las obtenidas el 20 de noviembre de 2011 (226.674). En aquellas legislativas los socialistas perdieron el Gobierno y registraron uno de sus peores fracasos. El exangüe mapa de las mayorías absolutas deja a en esta ocasión a la candidatura liderada por Miguel Ángel Heredia más del 50% del apoyo electoral en 10 municipios, mayor de ellos Yunquera, el pueblo José Andrés Torres Mora que ha ocupado la tercera posición en la candidatura socialista por Málaga. No obstante, ganan por minoría en 61 localidades, aunque todas ellas del interior.

Uno de los aspectos más significativos de las elecciones del 26J reside en la fragmentación porque la modesta victoria popular, que a pesar de ganar votos le mantiene con cuatro escaños en el Congreso, y la resistencia de los socialistas, que ha conservado sus tres diputados aunque tengan menos electores, se produce a pesar de que los nuevos partidos han perdido respaldo electoral.

Ciudadanos ha sido sin lugar a dudas el principal damnificado de la repetición de las elecciones generales. La formación que lidera Albert Rivera y que en la provincia encabezaba Irene Rivera ha conseguido mantener sus dos diputados por Málaga en el Congreso pero a costa de dejarse 11.785 votos por el camino. No han logrado ser la fuerza más votada en ningún municipio de la provincia. En este sentido, es significativo que hayan logrado a duras penas conservar los resultados que lograron en Mijas en diciembre. La visibilidad local que le presta el tumultuoso gobierno en minoría de Juan Carlos Maldonado le ha mantenido en tercera posición, detrás de PP y PSOE, con 5.445 votos (280 menos que en diciembre).

La capital sí ha sido un pellizco doloroso para la formación naranja porque ha perdido el apoyo de 5.165 electores. Ni siquiera ha podido sacar rentabilidad política al protagonismo y la visibilidad que les reporta el apoyo que le presta al Gobierno del popular Francisco de la Torre.

Unidos Podemos, finalmente, ha sido una baza esencial para romper el juego del bipartidismo en Málaga, aún cuando esa estrategia no le ha reportado ninguna ventaja electoral. Los 139.634 votos que cosechó el domingo por la noche ni siquiera corresponden a la suma de los resultados de Podemos e IU en diciembre del año pasado. Hay más de 46.000 electores que han tomado otro rumbo. De ellos, 19.000 se han volatilizado en la capital. La candidatura de confluencia con la que buscaban hacerse con el control de la izquierda tampoco ha funcionado en municipios como Marbella, pese al protagonismo político que disfrutan al ser una de las cuatro formaciones que gobiernan en coalición. En este municipio, IU y Podemos lograron en las elecciones generales de diciembre 11.813 votos, cuando ahora solo han logrado 8.357. Podemos únicamente ha sido la fuerza más votada en cinco municipios de la provincia todos ellos de pequeño tamaño: Arriate, Istán, Casabermeja, Teba y Humilladero.

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