Raquel Riba, dibujante

"En el amor triunfa la filosofía Álex Ubago"

"En el amor triunfa la filosofía Álex Ubago" "En el amor triunfa la filosofía Álex Ubago"

"En el amor triunfa la filosofía Álex Ubago" / d.s.

-La historia de Lola Vendetta es, al fin y al cabo, la historia de una María Dolores que se quiere llamar Lola. Que se quiere llamar Lola con saña.

-Dolores es un nombre muy atado al sufrimiento, claro. Y la femineidad también la hemos entendido como una condición muy atada al dolor, y eso ella lo rechaza desde el principio. Lola nace de un momento de mi vida en el que empiezo a reflexionar sobre lo que podríamos llamar micromachismos, cuando salgo con mis amigas, por ejemplo, y veo cosas a mi alrededor que me molestan y no me parecen respetuosas.

-Lola Vendetta se lleva muy bien con Instagram pero no tanto con Facebook.

El rollo 'mindfulness' lleva implícita una obligación de ser feliz que no comparto"

-Facebook tiene una serie de políticas internas en la que censura muchísimo más. Cosas que en un principio nunca hubieras pensado que te iban a censurar: dibujos de pechos, hablar de temas como la menstruación... Siempre que orbitas alrededor de algo medianamente sexual, censura, aunque sea supernatural.

-¿Y cómo se lleva Raquel Riba con el concepto de un cómic para chicas?

-Cuando hay un personaje femenino que habla de derechos de la mujer es normal que se califique así. Pero yo invito a todos los hombres del mundo a leer cosas de feminismo, ya que es obvio que es algo que no afecta única y exclusivamente a las mujeres. Eso es un error y, por lógica y definición, no se puede trabajar por la igualdad sin hombres: tienen que trabajar con nosotras, no contra nosotras. Eso es fundamental para llevar a cabo un cambio pacífico en la sociedad.

-Aunque, mientras, Lola Vendetta lleva una katana...

-(Risas) Es verdad, es verdad... es gracioso que lo diga yo.

-Nunca se piensa en el gran poder terapéutico que puede tener el estilo Tarantino... Lola, además, tiene corazón reivindicativo.

-Casi siempre, cuando se habla de feminismo se hace desde una postura muy intelectual. Ahora se está viviendo un cambio y hay ilustradores y cantantes que abanderan el tema, con lo cual puede haber un puente más fácil con los adolescentes... No podemos permitir que el feminismo sea algo elitista. Por eso creo que es muy chulo el momento que vivimos hoy día, en el que empiezan a hacerse populares mensajes fundamentales, que pueden llegar a gente que nunca se van a poner delante de un libro enorme. Es importante que se desarrollen distintos diálogos y que se trabaje el feminismo en múltiples caminos, no sólo en el ámbito de la política, que gracias a Dios que también, sino además en el ámbito de la ingeniería, de la danza... que cada uno le ponga su aportación.

-Lo del amor romántico es un hueso duro. Resiste los cambios generacionales.

-¡Sí! Es algo que me han comentado muchísimo, todo el mundo está con la misma preocupación... Tienen que pasar muchísimos años hasta que se asimilan los cambios profundos en la sociedad. Pasaron décadas hasta que negros y blancos dejaran de ir a baños distintos porque se pensaba que llevaban "enfermedades raras", por ejemplo, cosas que hoy día te hacen decir: what the fuck? Son muchos años de esculpir en el inconsciente colectivo, y eso es muy difícil de cambiar. Igualmente que con el ser mujer, se nos vende que el amor tiene que ser aquello en lo que se sufre mucho. Pero muchísimo: el requisito imprescindible para el amor verdadero es que tiene que ser un auténtico drama en el que uno sacrifique una cantidad de cosas para estar con el otro. Las grandes historias de amor son grandes porque tienen desgarro a espuertas. Amor filosofía Álex Ubago, que le llamo. Y cuando eres joven, eres terreno fértil para este tipo de cosas: es muy fácil que caigas en todo esto a cuatro patas.

-La lección, si es que hay alguna, de Más vale Lola que mal acompañada es lo fértil que resultan los momentos valle...

-En toda esta filosofía del rollo mindfulness hay una especie de obligación de ser feliz que no comparto. Sí creo que hemos de asumir ambas cosas: que tenemos que aprender a disfrutar, sí, pero que los momentos de introspección, de catarsis o incluso de depresión son necesarios y a veces te hacen escuchar voces maravillosas. Es muy necesario trabajar lo que todavía duele dentro de nosotros.

-Como autora con presencia en redes, de mensaje provocador y feminista, los trolls deben crecerle como setas.

-Tienen una eficacia pasmosa, en cierto sentido, me dejan maravillada, porque si cambiaran de punto de vista e hicieran algo productivo serían tremendos. ¿Has pensado el trabajo y el tiempo que cuesta montar un tinglado, hacer una cuenta falsa, denunciar...? Y es evidente que se conocen entre ellos y organizan una especie de causa justa. Pero es normal que las estructuras crujan cuando hay un cambio social que implica al cincuenta por ciento de la población. Hay un miedo espectacular, y la manera tradicional de protegerse del mundo patriarcal ha sido la violencia, el Braveheart de hacha y espada... Aunque volvemos de nuevo al mira quién habla de la chica con la katana.

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