Morante: "El triunfo se hizo esperar tanto que sufrí hasta el final"

  • El torero sevillano salió contento de su cuarta cita con la Maestranza, que le dejó el éxito que tanto anhelaba

A la octava fue la vencida. La faena que realizó ayer José Antonio Morante al cuarto toro de la tarde le permitió alcanzar el triunfo anhelado que tanto le estaba costando conseguir tras pisar cuatro tardes el albero del Baratillo. Dos merecidas orejas por una lidia antológica y un respetable más que entregado fueron alicientes suficientes para que el diestro de La Puebla del Río se mostrara satisfecho al término de su última comparecencia en el abono abrileño.

La falta de clase y transmisión del primer toro de Núñez del Cuvillo no puso las cosas fáciles a Morante, que estuvo asentado pero poco cómodo. "El primero ha soltado mucho la cara y uno estaba más pendiente de que no te enganchara que de disfrutar. Con el viento ha sido, además, difícil. El toro echaba la cara muy arriba. Al pararlo, se abría y he hecho algo bonito aunque sin continuidad ni largura, pero en el encaje me motivaba y me sentí. Le ha faltado dulzura", relataba el torero a los micrófonos de Movistar Plus en el callejón del coso maestrante.

Morante cumplió su objetivo con el cuarto animal de la tarde. Un triunfo que no dejó indiferente al torero, que irradiaba felicidad durante la vuelta al ruedo. "Se hace tanto esperar el triunfo que uno está sufriendo hasta el ultimo minuto", indicaba. "He tenido la suerte de que ha salido un toro noble de Cuvillo con el que he podido sentir y entregarme a él", añadía. Con la meteorología en contra, la faena fue de menos a más, toreando con suavidad y al ralentí. "Aunque vengan días ventosos, puede ocurrir un milagro y que se dé lo que no ha podido ser otras tardes", señalaba el torero sobre la peculiar contrariedad. Morante se mostró hábil con el capote y en la muleta dejó formidables series por el pitón derecho, sabiendo dirigir las embestidas del toro. "Cuando el toro embiste rápido es imposible torear despacio", indicaba.

Al ser preguntado por lo que supone cortar dos orejas en su última cita de la Feria se mostraba rotundo: "Sé lo que hubiera supuesto para mí que no salieran las cosas hoy. Son cuatro tardes de mucho sufrimiento interno en las que te ves anunciado, y una faena así te quita mucha presión, eso está claro", explicaba. El sevillano cierra con éxito su pase por la Feria de Abril que arrancó con el festejo del Domingo de Resurrección. El torero de La Puebla del Río regresará al coso maestrante el 24 de septiembre para la Feria de San Miguel.

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