Beyoncé, un fenómeno más allá de la música

  • La cantante reina entre las grandes 'tops' del momento en los CFDA, más conocidos como los 'Oscar de la Moda', donde recogió el distinguido reconocimiento 'Fashion Icon'.

Reina en la música y ahora también en la moda. Beyoncé intentó pasar desapercibida en los CFDA, que conceden anualmente el Council of Fashion Designers of America y que se entregaron el pasado lunes en Nueva York, esquivando los flashes de la alfombra roja, pero era su noche, al menos en lo que a premios se refiere. La cantante recogió entre aplausos la distinción Fashion Icon, el mayor reconocimiento dentro de los conocidos popularmente como 'Oscars de la moda', los galardones más importantes y prestigiosos dentro del universo fashion. Lo hizo con una gran sonrisa, tanto como la pamela negra que lució para la ocasión, el complemento perfecto a su traje de chaqueta de Givenchy. Un top de encaje negro de cuello chimenea completó su look para la noche en la que se convirtió en icono de la moda. Su marido, Jay-Z, la hija de ambos, Blue Ivy, y Tina Knowles, madre de la artista y responsable de muchos de los diseños de sus primeros años en el mundo de la música, fueron testigos de la entrega y del discurso en primera fila."Las grandes firmas no querían vestir a cuatro chicas negras", afirmó reivindicativa la estrella sobre el escenario.

Beyoncé se paseó con sus prominentes curvas entre las grandes tops del momento, como Rosie Huntington-Whiteley, vestida con un bonito vestido blanco de Michael Kors, o Karlie Kloss, del mismo color pero ataviada con un diseño de Rosie Assoulin -el mismo que vistió para la ocasión a Olivia Wilde- con detalles cut out. También acudieron a la gran noche de la moda Alessandra Ambrosio, también de Kors pero de morado, y Adriana Lima, que a pesar de su belleza compitió con Jennifer Hudson a la peor vestida de la noche. El 'angelito' brasileño de Victoria's Secret arriesgó demasiado con un pantalón ancho de terciopelo negro y top fastuoso de hombros realzados de Marc Jacobs. El maquillaje y el peinado de inspiración vamp tampoco le acompañaron. Mucho más acertada estuvo Heidi Klum, que presumió de figura esbelta con un diseño bicolor en tonos neutros de Roland Mouret. Y ya ni hablar de la it girl Olivia Palermo, perfecta con un vestido color block de Carolina Herrera.

Aunque la sensualidad fue la nota predominante de la noche, gracias a los arriesgados escotes y grandes aberturas en las faldas de las invitadas, nadie insinuó tanto con menos como lo hizo ella: Irina Shayk. La novia de Bradley Cooper apostó por la comodidad con un jumpsuit rojo, creación de Misha Nonoo, de cuello halter y pata elefante que le quedaba como un guante.

Y si hubo un color protagonista, ése sin duda fue el negro. Además de Beyoncé, Alexa Chung, con vestido de cuero y encaje; Doutzen Kroes, con un sobrio mono de Calvin Klein Colecction; Claire Danes, con el tan de moda tejido plisado; Sara Sampaio, con little dress lencero; y las hermanas Olsen apostaron por este color. También lo hizo Naomi Campbell, explosiva con vestido cut out de Brandon Mawell.

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