Fujimori reclama a gritos su inocencia en la primera jornada del juicio

  • El juicio ha sido suspendido por una hipertensión del ex presidente peruano

Las exageradas formas con que Alberto Fujimori se declaró inocente marcaron ayer la pauta de lo apasionado que será el primer proceso que se le seguirá a un ex presidente peruano por delitos de derechos humanos.

"Rechazo los cargos totalmente. Soy inocente", gritó un Fujimori fuera de sí, mientras el presidente del tribunal, César San Martín, se veía obligado a recordarle que debíarespetar jerarquías con un: "¡aquí mando yo!".

Por momentos parecía que el ex mandatario, de 69 años y con problemas de presión arterial, iba a desvanecerse. Gritaba y la voz entrecortada daba señas de que el aire se le iba.

Hasta antes de la intervención de Fujimori, todo marchaba dentro de la rutina esperada. Con alegatos profundos pero expuestos con mesuraa pesar de tratarse de un momento cumbre en la historia del Perú.

Fue Fujimori el que subió los decibelios. "A raíz de mi Gobierno se respetan los derechos humanos de 25 millones de peruanos, sin excepción alguna. Si se cometieron algunos hechos execrables los condeno, pero no fueron orden de quien habla", gritó.

Los acontecimientos se sucedieron tras escuchar los cargos que se le imputan por los que el fiscal pide 30 años de cárcel para el ex mandatario y el pago de indemnizaciones que rondarían los 33,3 millones de dólares, por considerarlo autor de los asesinatos de 25 personas en dos masacres cometidas en 1991 y 1992 y de los secuestros de un periodista y un empresario.

Todo esto ocurre en una jornada en la que EEUU divulgó un documento que acusa a Fujimori de ordenar la muerte de todos los guerrilleros que ocuparon la residencia del embajador de Japón en Lima en 1997.

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