La investigación de Boston se complica

  • El FBI admite que Dzhoktar Tsarnaev podría no recuperar el habla por las heridas de bala en la garganta

El esclarecimiento de los motivos que llevaron a Dzhoktar y Tamerlan Tsarnaev, hermanos de origen checheno, a perpetrar, presuntamente, el atentado que el pasado lunes acabó con la vida de tres personas y dejó gravemente heridas a otras 170 en la meta del maratón de Boston se complica. Dzhoktar permanece ingresado en "estado grave" en el hospital Beth Israel, según una nota del FBI, y tiene lesiones en la garganta que podrían impedirle el habla. Esto último lo reveló un agente federal a la cadena CNN, que informó bajo condición de anonimato, y que no especificó si los daños causados privarían al joven de la capacidad del habla de manera irreversible.

Si las informaciones vertidas por la cadena se confirman y Tsarnaev no pudiese hablar, la investigación sobre los atentados de Boston se vería retrasado, ya que las autoridades esperan espectantes que el sospechoso se recupere para poder interrogarlo, y poder así despejar muchas de las incógnitas que quedan por resolver.

El gobernador de Massachusetts, Deval Patrick, declaró ayer en rueda de prensa que el sospechoso detenido se encuentra en "estado grave, pero estable, aunque aún no es capaz de comunicarse. Esperamos que sobreviva porque tenemos millones de preguntas", aseguró Patrick.

Las autoridades siguen pensando que los hermanos actuaron solos y no creen que haya un peligro inminente tras la muerte del mayor y la captura del más joven. No obstante, quieren saber si el hermano mayor, Tamerlan, aparentemente el más problemático e inadaptado, había sido persuadido por las ideas del islamismo radical en su visita a Dagestán en 2012, donde vive su familia chechena.

Y aunque aparentemente la voluntad de Rusia es colaborar en la investigación -el presiente ruso, Vladimir Putin, y el estadounidense, Barack Obama hablaron ayer por teléfono- las autoridades rusas siguen sin encontrar indicios de que exista una conexión entre los presuntos responsables de los atentados de Boston y los terroristas del Cáucaso norte, de donde procedían los Tsarnaev.

Medios estadounidenses afirman que los investigadores buscan posibles contactos de los Tsarnaev con grupos del terrorista Doku Umarov en Chechenia, donde Tamerlan habría permanecido varios meses en 2012. Una página de Internet cercana a los insurgentes islamistas de Daguestán negó sin embargo cualquier relación con los Tsarnaev. "Los muyahidines caucásicos no luchan ninguna guerra contra Estados Unidos", puede leerse en un comunicado en vdagestan.com.

El Cáucaso norte ruso está inmersa desde hace años en una terrible espiral. Ubicado a unos 2.000 kilómetros al sur de Moscú, casi a diario se producen combates y atentados mortales. La opinión pública mundial dejó hace tiempo de mirar con atención esta región empobrecida y así habría continuado de no ser por los atentados de Boston. Allí los islamistas quieren instalar un emirato recurriendo, entre otros, a los atentados. Las tropas del Estado intentan hacer frente a esa situación con violencia, pero a ello se suma la acción de bandas criminales. La vida no tiene mucho valor y a menudo son los civiles los que quedan atrapados en el frente.

Y cuando se busca a los autores intelectuales también se corre peligro. El asesinato de la periodista rusa Anna Politkovskaya (en 2006) sigue sin esclarecerse. El presunto autor de los disparos procede de Chechenia. Tanto allí como en la vecina república federada de Dagestan estuvo Tamerlan Tsarnaev cerca de medio año en 2012. ¿Fue entonces cuando recibió el encargo de perpetrar los atentados de Boston?, ¿está detrás esté Doku Umarov? Hace tiempo que el Osama bin Laden de Rusia no se ha pronunciado, pero muchos recuerdan todavía su amenaza de expandir el terrorismo más allá de las fronteras rusas. Desde hace años, este islamista se esconde en los bosques y valles montañosos de Chechenia y Daguestán. Ni siquiera los miles de efectivos empleados por las unidades especiales, los helicópteros o las cámaras térmicas han conseguido dar con él. A Umarov se le atribuyen los atentados terroristas más devastadores que se han producido en los últimos tiempos en Rusia, como el de marzo de 2010 en el metro de Moscú, o el de enero de 2011 en el aeropuerto de Domodedovo. Tan sólo el rumor de una participación de los terroristas del Caúsaco podría dar una nueva dimensión al conflicto.

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