La Adriática, símbolo de la Avenida

  • De ayer a hoy:la Ciudad del siglo XXI (XI)

EN 1848, la zona central de la actual Avenida de la Constitución era idéntica a la de 1771, y así se mantuvo casi sin cambios hasta los años veinte del siglo XX. En el plano de José Herrera Dávila de 1848, que marcó un antes y un después en la cartografía sevillana del siglo XIX, podemos comprobar los cambios urbanos registrados desde 1771 (plano topográfico de Pablo de Olavide, publicado en la segunda entrega de este serial. Ver Diario de Sevilla, 28 de octubre de 2007) hasta mediada la citada centuria. Un tiempo perfectamente explicado por José Manuel Suárez Garmendia en su libro básico titulado Arquitectura y Urbanismo en la Sevilla del siglo XIX (Diputación Provincial, 1986). Una obra clásica de la época fue escrita por Félix González de León en 1844, titulada Noticia Artística de Sevilla, en dos tomos, que Abengoa tuvo el acierto de reeditar en facsímile en 1974, en edición de Antonio Sancho Corbacho.

En el citado plano de 1848 puede observarse como el trazado urbano entre la Casa Consistorial y el palacio de San Telmo es idéntico al de 1771 que vimos en el plano de Pablo de Olavide. Es decir, se mantenían a mediado del siglo XIX la manzana de casas delante del Arquillo, prolongación de la calle de Vizcaínos (luego Fernández y González desde 1888); la estrechez del tramo primero; la amplitud del segundo, llamado de Gradas de la Catedral desde el siglo XIII; la enorme manzana de edificios delante del Archivo de Indias (Lonja, Fábrica de fusiles), que sería derribada en 1927; la plaza de Santo Tomás, que ocupaba la zona de las actuales calles Santo Tomás, cruce de la avenida y Adolfo Rodríguez Jurado; y otra gran manzana de casas que cerraban el paso hacia la actual Puerta de Jerez, derribada entre 1928-1929. La rotulada plaza de la Universidad (1771), se titulaba de Maese Rodrigo (desde finales del siglo XVIII) y enlazaba la calle San Fernando con la Casa de la Moneda. A la derecha de Maese Rodrigo se prolongaban los edificios hasta ocupar casi por completo toda la actual plaza de Puerta de Jerez.

Por último, el cauce del arroyo Tagarete marcaba el lindero con la muralla árabe, por la orilla derecha rodeando el Real Alcázar, y con el paseo de Cristina (desde 1832) por la izquierda. La zona anexa entre el citado paseo y la Fábrica de Tabacos (1728-1757), fue ocupada por los Jardines de Eslava desde el último tercio del siglo XIX, aunque desde el siglo XVIII tuvo usos similares sin urbanizar. En ese mismo lugar se construyó el Hotel Alfonso XIII (1916-1928), obra regionalista de José Espiau y Muñoz.

El derribo de la primera manzana de casas de la calle Fernández y González cambió la fisonomía del enclave. En estas páginas insertamos dos, que informan de la situación antes del derribo de la calle Doña Guiomar y luego con el edificio de La Adriática. En 1912 desapareció la manzana de casas que llegaba hasta muy cerca del Arquillo y ocupaba la zona que ahora existe entre el edificio La Adriática y el Banco de Andalucía, y con ella la pequeña calle Doña Guiomar, que comunicaba la calle Fernández y González con la de Cánovas del Castillo.

La acera de la derecha aún no había sido alineada del todo y se mantenía la estrechez hasta la esquina de la calle García de Vinuesa. Tampoco existían los edificios de los Bancos de España, Central y Urquijo. Las siguientes obras de ensanches, realizadas entre 1915-1925, las comentaremos en próximas entregas. El proyecto municipal de este segundo ensanche fue aprobado el 20 de octubre de 1911.

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