Cécilia emsombrece el 'show' de Sarkozy

Los franceses casi no han tenido tiempo de acustumbrarse a la nueva novia del jefe de Estado francés cuando su ex mujer Cécilia vuelve a dar que hablar. En los próximos días se van a publicar tres libros centrados en su vida junto a Nicolas Sarkozy.

Contra uno de ellos, en los que ella aparece calificando de tacaño o de no merecer ser presidente a Sarkozy, Cécilia ha presentado de inmediato una demanda. La autora se defiende argumentando, sin embargo, que el libro es el fruto de una larga y estrecha relación con Cécilia y, por ello, ofrece una imagen auténtica.

Mientras, la prensa del corazón se divierte comentando que Sarkozy ha regalado al parecer el mismo anillo de diamantes a ambas. Además, la pareja escogió como destino de una escapada la monumental ciudad jordana de Petra, donde Cécilia se dejó ver con su entonces amante Richartd Attias, tras su primera separación.

Attias, por su parte, ha desmentido que se vaya a casar de inmediato con Cécilia. También Disneyland, donde Sarkozy se mostró por primera vez ante la prensa con Carla Bruni, tuvo sabor a "déja-vu", pues allí pasó numerosos fines de semana con Cécilia y los niños.

El interés público en la vida amorosa del presidente parece no tener fin y a ello contribuye en primera línea Nicolas Sarkozy. En su primera gran rueda de prensa, en la que pretendía volver a perfilarse como un político reformista, empleó varios minutos -y al parecer con gusto- para responder a la pregunta de su posible enlace inminente.

En lugar de responder un escueto "sí", "no" o "no hago comentarios sobre mi vida privada", el mandatario escogió una enrevesada formulación con la que ha conseguido mantener la incertidumbre sobre si se va a casar con su novia, y cuándo y cómo tendrá lugar la boda.

En público le gusta reprochar a los periodistas que no necesitan seguirle cuando está de vacaciones, si no se quieren dejar instrumentalizar. Pero el hecho es que Sarkozy escenifica su vida privada, mostrándonse muy cómodo cuando le fotografían en el papel de padre de una familia formada de retazos de otras, o haciendo footing o como novio. E incluso al parecer ha ordenado encuestas sobre qué mujer le gustaría a los franceses que esté a su lado.

A las voces críticas que le señalan una sobreexposición de su vida privada, Sarkozy les replica que quiere romper con la tradición de sus predecesores, que mantenían discreción sobre sus relaciones extramatrimoniales. "Y sin embargo todos lo sabíamos y nadie informaba de ello", remató Sarkozy.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios