La Compañía Antonio Gades celebra en Sevilla los 25 años de su 'Carmen'

  • Adrián Galia, que asume el papel del mítico bailarín y coreógrafo, y Stella Arauzo recuerdan "al detalle", el montaje estrenado en 1983 en París, que llega hoy al Maestranza con todas las localidades agotadas

Siguiendo las "coordenadas de navegación" dejadas por Antonio Gades, es decir, tras horas y horas de repasar viejos vídeos y respetando "al detalle" la coreografía, la iluminación, el vestuario y los "principios éticos y estéticos" del mítico bailarín, la Compañía Antonio Gades presenta hoy y mañana en Sevilla Carmen, un montaje de cuyo estreno en París se cumplen ahora 25 años. Las entradas para las dos funciones, a las 20:30 en el Teatro de la Maestranza, están ya agotadas.

Adrián Galia, que ya ha actuado antes en Sevilla con la compañía de Cristina Hoyos, asume a sus 42 años el reto de interpretar a Don José, el personaje que hacía Gades, un artista que "marcó un antes y un después en la historia de la danza española". "Menudo hueso me ha tocado", dice medio en broma Galia, que asegura haber llorado durante la dura preparación del espectáculo. Para él, la figura de Antonio Gades, fallecido hace cuatro años, ha sido "siempre" su "meta", y de hecho recuerda que, de pequeño, sus profesores le alababan su "parecido" con el legendario bailarín y coreógrafo de Suite española, Bodas de sangre o Fuenteovejuna.

El secreto de la condición "inmortal" de su legado, opina Galia, tiene que ver con el hecho de que Gades "no era un bailarín que actuaba, sino un actor que bailaba". "Creo que por eso superó la barrera de los bailarines que se limitaban a hacer mímica. Él tocaba la fibra de los espectadores, sabía hacerlo, por su talento para la dramaturgia", afirma.

La responsable artística de la compañía y de este espectáculo, Stella Arauzo, que además encarna en la obra a Carmen, dice que ésta es "la mejor manera" de mantener vivo el recuerdo de Gades, e invitó al público más joven a acercarse al teatro, para que el bailarín y coreógrafo sea visto como tal, "no sólo como un mito". Como su compañero, Arauzo habló de la exigencia del montaje. "Para Antonio, lo mínimo era lo máximo. El gesto, cada paso, la respiración. Han sido tres años no sólo viendo vídeos, también recordando momentos y sensaciones. Ha sido, en este sentido, un trabajo de vaciado anímico".

La actriz María Esteve, hija de Gades y presidenta de la fundación que lleva su nombre, aclaró que la propuesta no trata de presentar un "calco" de Gades, porque además sería imposible, sino de "mantener con seriedad la esencia de su escuela". De entre todas las obras del artista desaparecido, Esteve guarda un cariño especial por Bodas de sangre, un "bomboncito". Ella nació "en medio" del montaje, y dice tener "recuerdos impresionantes". Aunque Carmen, la historia "muy vigente" de una mujer "valiente y libre" es, para la hija de Gades, su creación "más internacional".

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