La 'Memoria de una época' que transformó la vida en Andalucía

  • 95 fotografías del lebrijano Mario Fuentes ilustran los años de la Transición

Mario Fuentes lleva 50 años viendo por el objetivo de su cámara cómo evoluciona la vida en Andalucía, plasmándola en instantáneas. Una pequeña parte de su minuciosa documentación social, recogida en una selección de 95 fotografías, se expone hasta el 12 de octubre en el Museo de Artes y Costumbres de Sevilla bajo el nombre de Memoria de una época.

Aunque dividida en bloques temáticos -campo, flamenco, personajes, calle, política, fiestas y oficios- la muestra nos descubre a un autor que "siempre ha querido reflejar la época que le ha tocado vivir", según el delegado provincial de Cultura, Bernardo Bueno. "Con esta exposición se refleja una época muy determinada de nuestra Historia", asegura, la segunda mitad del siglo XX, que revolucionó el campo y la ciudad.

Aunque muy relacionado con el mundo urbano y la realidad política de la transición, Mario Fuentes ha demostrado a lo largo de su trayectoria una preferencia por lo rural, porque "siempre ha sido un habitante del campo, siempre vivió en Lebrija", comenta el director del Museo, Antonio Limón Delgado. El fotógrafo presenta una realidad rural supuestamente intemporal, pero que en los años sesenta y setenta experimentó un cambio mucho más acelerado que la ciudad "y Mario tuvo la paciencia de documentar esos cambios en una época crucial, que en el campo empezó con una despoblación terrible", continúa el director.

Mario Fuentes trabajó para medios de comunicación, para el cine e incluso para el propio Museo de Artes y Costumbres Populares, retratando las fiestas y tradiciones de los pueblos andaluces. Adquirió cierta relevancia por su calidad técnica y científica como reportero de la sociedad regional en sus trabajos para empresas públicas y privadas, pero en esta muestra recupera fotografías de su fondo personal para ofrecer una visión global de su obra. Siempre en blanco y negro y con gran variedad temática, por sus instantáneas desfilan una serie de estereotipos de la comunidad que, de alguna manera, se han convertido en símbolos del cambio social de la Transición.

Y el flamenco. Fue Mario Fuentes quien plasmó "lo que podríamos llamar la segunda revolución del flamenco", según Antonio Limón. Muchas veces por encargo, aunque con la paciencia incansable de quien ama su trabajo, se paseó por festivales de pueblos y ciudades de toda Andalucía, fotografiando los artistas, en especial a los de su Lebrija natal.

Bernardo Bueno asegura que se trata de un "fotógrafo muy polifacético, que ha trabajado en muchos campos". Pero sobre todo es, como indica el nombre de la exposición, la "memoria de una época", un hombre que se ha paseado por toda Andalucía cuando sus jornaleros, cantantes, políticos, artistas, niños o abuelos han tenido algo que decir o que hacer. Dejando constancia de los últimos 30 años, que han supuesto, en palabras de Antonio Limón, "un cambio muy profundo en la forma de comer, de vestirnos y, sobre todo, de relacionarnos".

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