Panorámica de Manolo Cuervo

  • La Casa de la Provincia acoge hasta finales de enero una exposición retrospectiva del artista, con casi 200 obras entre pinturas, carteles y "juguetitos" personales

La Casa de la Provincia acoge desde ayer hasta el próximo 20 de enero Crónica de un paseante, una exposición retrospectiva organizada por la Diputación Provincial sevillana del artista onubense Manolo Cuervo (1955), cuya trayectoria profesional ha estado desde sus comienzos, hace tres décadas, ligada a esta ciudad. Se trata de una muestra "muy vistosa, alegre, muy pop, con ironía, humor y crítica", según la definición del propio Cuervo, de quien se exhiben un centenar de cuadros y 75 carteles.

"Es una retrospectiva bastante amplia. La parte dedicada a la pintura abarca desde 1990 hasta la actualidad. Los carteles son de entre 1979 y 2007. Es una selección de prácticamente toda mi carrera como cartelista", explica el artista, muy conocido por esta faceta. De pintura, Crónica de un paseante, que fue inaugurada la tarde de ayer, muestra varias series de obras, entre ellas las tituladas Tu cara me suena, Laberinto de papel, La mujer del cartel, Los restos del naufragio, Me gusta cuando ríes, creo y la más reciente, Tratamiento de choque.

Cuervo, melómano confeso, ha visitado en muchas ocasiones la iconografía jazzística. De hecho, en este exposición, cuyas obras están repartidas entre tres salas, una de ellas está reservada exclusivamente para cuadros y carteles de esa temática.

El visitante podrá observar también objetos y "juguetitos" que forman parte del mobiliario del estudio de Manolo Cuervo, como un mural, un tablón de anuncios y tazas con dibujos de Mickey Mouse, personaje del universo de la animación que con frecuencia es retratado por el artista. Estos detalles, añade él, confieren a la exposición un tono "más personal".

Cuervo no hace muchas distinciones entre sus dos facetas, la de pintor y la de cartelista. "Mi pintura, por ejemplo, es muy gráfica, tiene que ver mucho con el diseño, como gran parte de la pintura que se puede ver en exposiciones contemporáneas, por otro lado", afirma. Partidario de la contaminación estilística, se define como "artista gráfico" particularmente interesado en "la música, el mar -fue navegante durante muchos años- y los sentimientos". Si acaso -matiza-, en la pintura me siento más libre. En los carteles, que son encargos, ya estoy sujeto a algo, pero en cualquier caso hago lo que me da la gana".

Esta retrospectiva se completa con la edición de un catálogo ilustrado y con textos del dramaturgo Alfonso Zurro, de los pintores Rafael Agredano y Juan Suárez y del crítico y colaborador de Diario de Sevilla José Ýñiguez.

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