Música clásica La Sinfónica ofrece un ciclo didáctico hasta el viernes

'Pelléas y Mélisande', la magia del cuento musical para niños

  • La ROSS pinta con sus melodías escenas de amor, princesas y castillos para 600 escolares con un espectáculo dirigido por Santiago Serrate en la Escuela de Ingenieros

"Ha estado chulísimo". Este comentario de un sevillano de 9 años resume a la perfección el sentir de los más de 600 niños que ayer acudieron al cuento musical de la Sinfónica, Pelléas y Mélisande,de Jean Sibelius, en el Auditorio de la Escuela de Ingenieros. El espectáculo que se repetirá hoy y el viernes en una doble sesión (10:00 y 12:00) abre el primer ciclo didáctico de la temporada de la ROSS, que continuará bajo el título de Pulcinella, de Igor Stravinsky, del 23 al 25 de febrero.

Mochila en mano y con sus bocadillos y bolsitas de chucherías, el numeroso público infantil apuraba su desayuno a las puertas del recinto mientras sus maestros, muchos profesores de música, formaban a los pequeños en fila de dos para entrar en el auditorio.

"¡Cuarto de primaria, aquí, los de Tercero en aquella fila!", "¡No te cueles!". Se escuchaba en los momentos previos al espectáculo mientras los universitarios intentaban averiguar a qué se debía aquel revuelo.

Por fin, minutos antes de las 12:00 los alumnos de los siete colegios procedentes de varias localidades de la provincia de Sevilla, como Benacazón, Almensilla o Dos Hermanas, estaban a punto de presenciar su primer acercamiento en un gran auditorio a la música clásica. Ya sólo el momento de afinar los "desconocidos" instrumentos levantaba una enorme curiosidad entre el público. Uno de los alumnos de no más de 10 años quedaba maravillado con un violín "gigante" que resultó ser un contrabajo.

Belén Otxotorena, actriz, profesora y cofundadora de la compañía Pasadas las 4, dedicada actualmente a un programa infantil de televisión, dio comienzo al espectáculo como narradora de este cuento con un enérgico saludo de bienvenida para glosar después las aventuras de Pelléas y Mélisande, un cuento musical basado en el drama de Maurice Maeterlinck con música de Jean Sibelius.

El silencio se volvió sepulcral, mientras la cronista explicaba a una multitud, un tanto estupefacta, cómo es la organización de una orquesta y cómo se afina: "Un componente pide un La al oboe y posteriormente cada familia de instrumentos repite la misma nota". "¿Podemos empezar?", decía la narradora a la vez que el público gritaba sin tener nada claro. "No, falta el director", Santiago Serrate, habitual asistente de los maestros Antoni Ros, Pedro Halffter y Michel Plasson.

Un estruendoso aplauso se hizo en el auditorio al tiempo que diferentes melodías y grupos de instrumentos acompañaban a la cronista en la descripción de esta historia, que gira en torno a un complicado amor entre una princesa y el hermano de su marido.

Las familias de viento, cuerda y percusión daban sus acordes mientras el drama amoroso de Pelléas y Mélisande transcurría en un hermoso reino de Allemonde, que en un guiño a Sevilla se tradujo como Ayamonte. Apenas 15 minutos después del arranque algunos de los niños se mostraban inquietos, pero en silencio, mientras el espectáculo proseguía su curso y la orquesta "pintaba" con su música una fuente, un castillo o una relación de amor en las jóvenes mentes de este público neófito. Se aproximaba la hora final y cuando el reloj marcó las 12:45, el cuento llegó a su fin con la andante Muerte de Mélisande. El sonoro aplauso final demostró que lo que vieron ayer fue más que una excursión.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios