Unas goteras en el Prado dañaron seis pinturas y ocho dibujos del depósito

  • Entre las obras afectadas se encuentran el 'Banquete de bodas' de Jan Brueghel el Viejo y el 'Mártir de la Orden de San Jerónimo' de Valdés Leal.

Unas goteras en el Museo del Pradodañaron en marzo seis pinturas, entre ellas el óleo Banquete de bodasde Jan Brueghel el Viejo, y ocho dibujos, todos ellos del depósito, aunque "ninguna ha sufrido mayor problema" e incluso algunas ya están restauradas, aseguró este viernes su director, Miguel Zugaza. El 11 de marzo se produjo una filtración "de poca agua" a través del sistema de extracción previsto para la evacuación de humos en caso de incendio en los depósitos del museo, aunque "afortunadamente se detectó pronto. Se trasladaron todas las obras afectadas a restauración y ninguna ha sufrido mayor problema", detalló.

La obra afectada "más importante" es el óleo Banquete de bodas, de Jan Brueghel el Viejo (1568-1625). El agua también alcanzó a las pinturas Cacería de un león, de un discípulo de Paul de Vos; Lucha de gladiadores, atribuido a Lanfranco; Mártir de la Orden de San Jerónimo, de Valdés Leal; Desnudo femenino, de Martí Alsina, y La última cena de Francesco Bassano. En cuanto a los dibujos, los afectados son Gabriel de Borbón y Sajonia, infante de España y Antonio Pascual de Borbón, infante de España, de Joaquín Inza (1736-1811); Infanta María Luisa de Borbón y Sajonia e Infanta María Josefa de Borbón, de Lorenzo Tiépolo (1736-1776), y Cristo con apóstoles y la madre de Santiago y Juan, de Eduardo Soler y Llopis (1840-1928). Completan la lista de afectados Moisés salvado de las aguas, de André Jacques Victor Orsel (1795-1850) y los anónimos Historia de Niobe y Friso con episodios de la vida de Mucio Scaevola.

En el caso de las pinturas, todas ya recuperadas, el barniz actúa "como capa de protección, por lo que cuando le cae agua se produce una alteración del barniz y no llega nunca a tocar la superficie pictórica", refirió el director del Prado. Por ello, en estas obras, sólo ha habido que "retirar el barniz existente y sustituirlo por uno nuevo". Sin embargo, los dibujos "necesitan más tiempo porque tienen que secar de forma natural, por evaporación, y luego se tiene que determinar si necesitan restauración y de qué tipo".

Un cortocircuito permitió al personal de electricidad que acudió al depósito descubrir la filtración de agua el pasado 11 de marzo, tras un fin de semana de intensas lluvias en Madrid, desconociéndose cuánto tiempo hubo goteras. "La filtración se produce en la parte más profunda de la ampliación de Moneo, en el sótano, y no se puede saber el tiempo que tardó el agua en llegar desde al superficie hasta ese punto. Cuando se tuvo conocimiento -subrayó Zugaza- todos los servicios técnicos del Museo, tanto de mantenimiento como de conservación actuaron como está previsto: con una enorme profesional y ejemplaridad".

No es la primera vez que se producen goteras en el Museo del Prado, "como ocurre en todos los museos y edificios del mundo", pero en su caso "hay una leyenda negra en relación al agua". El Prado decidió no informar del suceso en su momento porque, aseguró Zugaza, "no ha tenido mayores consecuencias".

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