La música brasileña, marroquí y europea llena las Noches del Alcázar

  • La programación escogida para el final de julio alberga música antigua, dúos de formación clásica y ritmos populares que van del exotismo de las selvas brasileñas a los sonidos tradicionales del Magreb

El ciclo Noches en los Jardines del Alcázar afronta el final de julio con una programación variada. Desde la extravagancia de un dúo de arpa y trombón hasta los ritmos étnicos de la música marroquí, todo enmarcado en un escenario privilegiado, el Jardín del Cenador del Real Alcázar. En la sexta semana de conciertos, el ciclo sigue apostando por la fusión entre la música occidental y la oriental, con una selección de grupos que van de lo popular a lo académico.

El Patronato del monumento ha escogido para la noche de hoy al grupo En dulce júbilo, un conjunto de violín, viola, violone y clave que, a través de piezas del siglo XVII de autores como Marini, Vivaldi y Scarlatti, persiguen elevar el espíritu del oyente. Cuatro músicos de trayectoria internacional que han formado parte de instituciones como la Capilla Real de Madrid, la Orquesta de Cámara de Mannheim o el Cuarteto Alban Berg de la Musikhochschule en Colonia.

A partir de mañana la programación se aparta de los conjuntos musicales para acercarse a la intimidad de los dúos. La pianista Irene Gómez y el violista Rami Alqhai invitan al espectador a adentrarse en La esencia de un tiempo perdido, un repertorio a caballo entre la música del XVIII y la del siglo pasado, pasando por Falla, Bach, Ravel y, para clausurar la velada, un arreglo de la popular Alfonsina y el mar.

El jueves viene marcado por el dúo de Cristina Montes y David Rejano, una pareja peculiar de arpa y trombón que recorrerá los cuatro elementos de la naturaleza a partir de las obras de Saint-Saëns, Falla y Debussy, entre otros. Un programa mitológico elaborado para los dos instrumentos más antiguos de la Historia, ejecutado por músicos de profunda formación académica y una considerable trayectoria internacional, y elegido para conmemorar el bicentenario de la muerte de José Celestino Mutis.

Encarando el fin de semana, el flautista Luis Orden y la guitarrista María Esther Guzmán traen hasta los jardines un programa nostálgico de temática otoñal, compuesto por obras del argentino Piazzola, Santiago Delgado y canciones populares japonesas. Este mismo repertorio es una muestra de su segundo trabajo discográfico juntos, que presentarán el viernes en el Alcázar.

Finalmente, sábado y domingo estarán dedicados a la música étnica. El 2 de agosto el Jardín del Cenador recibirá a Praça Onze, un grupo defensor de la música brasileña que acercará la esencia del país del Amazonas a través de los ritmos de la samba, el choro y el frevo. Al día siguiente, los espectadores podrán disfrutar de la música marroquí del grupo Samarcanda, que con su programa Nostalgia de los vergeles de Oriente tratará de transportar al público a los jardines exuberantes poblados de fuentes de Al Ándalus. Una semana de música para todos los gustos.

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