Visto y oído

Francisco Andrés Gallardo

'Dansinos'

LOS de Gestmusic (La Trinca) son los genios de los programas musicales con interactividad, como Operación Triunfo, que ha forrado a aquellos chicos de Canet que cantaban La patata y El barón de bidé, Toni Cruz y José María Mainat. Ahora no les hace falta travestirse como Las hermanas Sister porque sólo con una entrega de OT ganan más que con cualquiera de aquellos discos que versionaron en castellano allá por los 80. Los de La Trinca ha perfeccionado la maquinaria de su reality musical añadiendo el cáustico ingrediente de Risto Mejide. Su pique con los concursantes y con todo cristo va a dar grandes cifras cada martes.

Sin embargo sus paisanos de El Terrat, la productora de Andreu Buenafuente, no saben hacer espectáculos musicales, y aún menos con ramalazos de casting, como se demostró este mismo martes con Dansin Chiki chiki en La 1. Más allá del escarnio de Chikilicuatre, los de Andreu no supieron conformar un programa que estirara la broma adecuadamente. El circo montado enfrente de OT, con Santiago Segura como Torrente con esmoquin, los Mojinos con su adaptación rockera del brikindans y Uribarri bajándose los pantalones (metafóricamente, claro), era impropio de una cadena nacional, y aún menos de una emisora pública. Lo de las bailarinas fue una desaprovechada oportunidad para estirar un fenómeno eurovisivo que comienza a hastiar. Javier Pons, el director de TVE, era hace poco más de un año el director de El Terrat, y no le gusta que surjan susceptibilidades sobre su anterior labor. Pero debe claro: todos los proyectos de El Terrat encargados por la actual TVE han sido un fracaso en apariencia y audiencia (como es el caso del Dansin este). Hay productoras que hacen buenos programas de humor, pero no están preparados para metas complicadas. Una cosa es lanzar a Chikilicuatre y otra emular a OT.

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