El Consistorio no recalificará los suelos de Calderinox

  • El Ayuntamiento pretende impedir que los dueños de la factoría sevillana, hoy sin actividad, especulen con los terrenos

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Los trabajadores de Calderinox, empresa especializada en la fabricación de componentes aeronáuticos y en el sector de la calderería industrial, intentan agotar todas las opciones que tienen a su alcance para frenar el cierre de la factoría, ubicada en el término municipal de Salteras. Una tarea nada fácil porque Calderinox se ha quedado sin clientes, arrastra una deuda de más de 15 millones de euros y ha dejado de pagar hasta la luz.

Pero la plantilla está encontrando cierto respaldo. Así, por ejemplo, el Ayuntamiento de Salteras se ha comprometido a no recalificar los terrenos de la factoría sevillana para evitar que los dueños intenten especular con los suelos. Así lo ha confirmado a este diario el alcalde del municipio, Antonio Valverde (PSOE), quien aseguró que los suelos ocupados por Calderinox son industriales desde 1998 "y no van a dejar de serlo". Además, aclaró que todo el terreno de la zona ha de ejecutarse a través del sistema de cooperación, que no de compensación, "lo que significa que el Ayuntamiento es quien decide qué actuación se acomete".

El presidente del comité de empresa de la compañía, Francisco Navarro, asegura que los trabajadores también cuentan con el respaldo del Consistorio de Camas, "ya que muchos de los empleados son habitantes de dicho municipio". Y ahora esperan lo mismo del Ayuntamiento de Sevilla, motivo por el cual se han reunido con el nuevo edil de Economía y Empleo, Jon Ander Sánchez. En concreto, lo que demanda la plantilla de Calderinox al Consistorio de la ciudad es que le ayude a recuperar parte de los clientes que fueron perdiendo tras la adquisición de la compañía por el grupo vasco Cnosa (Construcciones Navales del Odiel), entre los que figuran Heineken o Pepsico.

La cuestión es no quedarse de brazos cruzados, sobre todo cuando la empresa dejó de pagar salarios el pasado mes de septiembre. "Además, a mediados de octubre se fueron los responsables de la compañía, de manera que hoy sólo están los vigilantes de seguridad", lamenta el presidente del comité.

Al no tener trabajo ni ingresos, los trabajadores sólo ven una alternativa: que haya un administrador judicial para poder iniciar el proceso de regulación temporal de empleo, pues ello permitiría a los empleados cobrar el paro hasta que Calderinox retome el vuelo y vuelva a tener carga de trabajo. La diferencia con el expediente de regulación de empleo (ERE) es que el trabajador sigue vinculado a la compañía, explica Navarro. "Queremos que al menos se intente recuperar la actividad de la empresa, que fue fundada en 1974 y tenía unos beneficios de 180.000 euros. Pero si no hay posibilidad de reflotarla, pues que se liquide", apunta Navarro.

Los trabajadores de Calderinox han acudido asimismo a la Junta de Andalucía para que les avale un préstamo por valor de unos 210.000 euros para pagar los salarios del mes de enero. "Sería un préstamo personal, a cuenta del dinero que debemos percibir por desempleo", señala el presidente del comité, quien añade al respecto que existen contactos con Cajasol. Mientras tanto, la plantilla seguirá moviéndose, y prueba de ello es que para el día 18 han convocado una manifestación, "a fin de hacer llegar nuestro problema a la ciudad".

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