El parón urbanístico reduce a menos de la mitad el presupuesto

  • El Ayuntamiento recortará las inversiones y las ayudas a entidades y encarecerá las actividades deportivas para que no se vean afectados los impuestos directos

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El frenazo en la construcción en el Aljarafe como conscuencia de la nueva normativa de la Junta y el incremento de los tipos de interés siguen teniendo repercusión en las arcas municipales. Bollullos ha sido el último Ayuntamiento en afrontar su presupuesto para 2008 con una notable reducción de los ingresos con respecto al ejercicio anterior, algo que ya había ocurrido en Espartinas, también con un gobierno del PP, y en Palomares, del PSOE, entre otros. En el caso del municipio que dirige Antonino Gallego (PP), el presupuesto que manejará para este año y que se aprobará en el próximo Pleno será de 6,2 millones de euros frente a los 14 millones de 2007. Es decir, menos de la mitad. Gallego culpa directamente de esta caída al POTA, el Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía, con el que la Junta limitó los crecimientos urbanísticos a un 30% y un 40%, respectivamente, de aumento de la población y de suelo urbano.

En Bollullos ha supuesto que el PGOU en el que se trabajaba desde hace años no haya pasado el corte y, con el suelo urbano casi agotado, la construcción haya sufrido un parón, que continuará hasta que el documento que debe regir en qué suelos se puede construir y en qué condiciones esté en vigor. También se han reducido los ingresos que entraban en las arcas municipales por las licencias de obra y construcción, convenios urbanísticos y el aumento de vecinos, entre otros, que suponían una parte sustancial del presupuesto bollullero.

En lo que afecta al ciudadano de a pie, el gobierno local asegura que está trabajando para que esta nueva situación no repercuta en el bolsillo de los ciudadanos directamente. De esta forma los impuestos obligatorios -como por ejemplo el IBI- no se incrementarán o lo harán sólo en función del IPC. Pero sí se notará y mucho en otros servicios, en los que se cobrará más a los vecinos que participen en actividades, fundamentalmente de las delegaciones de Cultura, Festejos y Deportes. Por otro lado, se recortarán drásticamente las subvenciones y las ayudas a colectivos y el gasto en personal del Ayuntamiento. El gobierno local también anuncia una cuantiosa reducción de las inversiones que conllevará que obras que califica como "emblemáticas", como el pabellón cubierto, van a seguir paralizadas.

Todo ello se está analizando y estudiando todavía, por lo que los números no pueden concretarse más. La intención, según fuentes del gobierno local, es que las actividades se autofinancien. Por ejemplo, que el usurario de la pista de pádel o de cualquier otra pague en función de lo que realmente cuesta el mantenimiento y la apertura de las instalaciones, que hasta ahora tenían un precio casi testimonial. También se han suprimido las ayudas al transporte. En cuanto al personal del Ayuntamiento, las fuentes son cautas y no hablan de despidos, pero sí de que se "está en una fase de reducción" y de que "está habiendo" reuniones con los trabajadores con el fin de abordar de la mejor forma un asunto siempre espinoso. El alcalde insiste en que esta situación por la que está pasando Bollullos se está reptiendo en menor o en mayor medida en todos los municipios de la comarca, en incluso de la provincia y la comunidad autónoma.

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