Los rostrillos de la Pasión

La cabeza de un alfiler. Por un orificio de tal tamaño cotemplan muchos vecinos de Herrera la Semana Santa. Son los personajes que componen las corporaciones y cuyo fin es catequético: dar a conocer la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo a través de figuras de carne y hueso. Una celebración que bien merece un viaje a esta localidad de la Sierra Sur y en la que se mezclan las tradiciones propias de la subbética cordobesa y de Sevilla. Si pueden, no pierdan la oportunidad de conocerla.

En este tercer capítulo continuamos en la Sierra Sur sevillana. En esta ocasión en una localidad fronteriza con Córdoba, lo que explica muchas de sus tradiciones. Herrera se encuentra a escasos metros de la subbética cordobesa, el centro de Andalucía. Una comarca donde el barroco se hace pleno y en la que cada uno de los municipios que la forman presume de tener una Semana Santa particular. El pueblo más cercano a Herrera es Puente Genil, donde la cuaresma se vive con igual intensidad que la Semana Santa, como si la víspera fuera la misma fiesta. Cada sábado de este tiempo litúrgico los integrantes de las corporaciones suben hasta el denominado monte Calvario, donde se encuentra la ermita de Jesús Nazareno, patrón de la localidad cordobesa. Una vez allí, se interprentan cánticos populares y el miserere. Acabado el acto, cada corporación regresa a su casa cuartel, donde se degusta una cena y se le quita una de las siete piernas a la vieja cuaresmera, una figura que, cargada de verduras y pescado, representa cada domingo de dicho periodo (incluido el de carnaval).

La tradición de las corporaciones se mantiene también viva en Herrera, aunque en el municipio sevillano sus personajes salen a la calle exclusivamente en Semana Santa. "Su origen es didáctico, pues enseñan cómo fue el ajusticiamiento y muerte de Jesús", explica José Granados, responsable de comunicación del Ayuntamiento herrereño y quien ha realizado varios escritos sobre esta costumbre. Eso sí, quien acuda a verlos nunca ha de considerarlos como un "disfraz", ni emplear dicha palabra para referirse a ellos, pues forman parte de la religiosidad popular y se les guarda un profundo respeto.

La Semana Santa de Herrera cuenta con cinco corporaciones. Se trata de entidades civiles. A ellas se suma la de los Defensores de Jesús, que es la única que pertenece a una hermandad, la de Jesús Nazareno, la más antigua de la localidad junto a la servita de Nuestra Señora de los Dolores. "El Arzobispado lleva tiempo intentando que las corporaciones formen parte de la Iglesia como entidades católicas, algo que no ocurre en Puente Genil, donde se respeta su carácter civil", refiere Granados.

Salen por las calles en cuatro jornadas. El Jueves Santo lo hacen las de los romanos, los apóstoles, los profetas y los defensores del pueblo. El Viernes Santo vuelven a repetir y se suma a ellas las Marías, que lo harán de nuevo el Sábado Santo. El Domingo de Pascua desfilan los romanos y las Marías.

En la corporación de los profetas participan 15 figurantes, tanto adultos como niños. Escenifican el momento en el que Abraham está dispuesto a sacrificar a su hijo Isaac como muestra de fe, instante en el que un ángel lo impide. La representación tiene lugar en la Plaza de España. Quienes integran esta corporación encarnan los personajes del Rey David, Isaías, Ananías, Abraham, Jonás, Daniel, Moisés, Ezequiel, Jeremías, Zacarías, Aggeo, Abdías, Miqueas, Habacuc y Amos.

Los defensores del templo representan los pasajes pasionistas del Redentor y la defensa a ultranza de la Iglesia. Las figuras que en ella participan encarnan a Cristo (junto a dos romanos y un sayón que lo escoltan), así como a San Pedro y San Pablo, que portan un templo que simboliza la Iglesia católica. Recordemos aquí que la catequesis barroca surge como respuesta a la reforma protestante, por lo que estos cortejos, en su origen, también tenían el fin de convencer a quienes sufrían dudas de fe sobre la verdadera Iglesia.

Una tercera corporación la constituyen los apóstoles, dedicada a los 12 seguidores de Jesús. El Jueves Santo, durante los oficios religiosos en la parroquia de Santiago El Mayor, escenifican el lavatorio de pies. Cuando llega el turno de Judas, sale corriendo del templo. En esta jornada también participan en el prendimiento y el Viernes Santo lo hacen en las tres caídas de Cristo.

La de los romanos es una de las corporaciones más populares de cuantas salen en Herrera. Se puede contemplar los cuatro días, al formar parte de la mayoría de las escenas que se representan y ante las que se congrega la población: el prendimiento, el juicio y sentencia a Jesús, la vía dolorosa, el cruce de lanzas, las reverencias y las tres caídas. El Sábado Santo escoltan al Santo Entierro y el Domingo de Resurrección también participan en la escena de la espantá, con la que se finaliza esta celebración.

La corporación de las Marías también goza de gran fama en esta Semana Santa. Salen el Viernes y Sábado Santo y el Domingo de Pascua. La conforman seis personajes. Por un lado, las tres virtudes teologales (la Fe, la Esperanza y la Caridad) y, por otro, las mujeres que estuvieron junto a Cristo en el Calvario y en su traslado al sepulcro: María Magdalena, María de Cleofás y María Salomé. El Sábado Santo cambian sus vestidos por otros de riguroso luto.

Quienes encarnan los distintos personajes portan ropajes (que se van renovando con el tiempo) y los famosos rostrillos que cubren la cara. La mayoría de ellos están realizados con cartón piedra, aunque los que son de nueva factura se hacen con resina de poliéster. Dos pequeños agujeros -del tamaño de la cabeza de un alfiler- sirven para mirar a través de ellos. Un ángulo de visión bastante dificultoso que obliga a que los componentes de las corporaciones que no encarnan a las figuras vayan ayudando a los que desempeñan tal función.

Las corporaciones -según detalla Granados- suelen tener distintos criterios para elegir a los figurantes entre sus miembros. Algunas establecen un turno rotatorio, y otras los otorgan por solicitud. La figura de Jesús es la que más peticiones recibe para ser encarnada, seguida de las Marías. "No sólo por herrereños, sino también por vecinos de localidades cercanas o de personas que se criaron en el pueblo y llevan bastante tiempo viviendo fuera", apostilla este experto, quien apunta que en alguna que otra ocasión las figuras de las Marías han sido representadas por hombres.

Además de las corporaciones, en la Semana Santa de Herrera hacen estación de penitencia nueve hermandades. Aunque desde antiguo predominaba en esta celebración la estética y las tradiciones de la Subbética cordobesa, desde hace décadas se nota una clara influencia de la capital hispalense. Ejemplo de ello es que sus pasos son llevados por costaleros, costumbre que empezó a arraigar en la localidad en 1990, cuando la Virgen de los Dolores salió por primera vez con una cuadrilla.

Otra peculiaridad es que la imagen de Jesús Nazareno salga dos veces. Una, el Jueves Santo, de cautivo, y otra, el Viernes Santo, con la cruz a cuestas.

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