Alergias y los medicamentos prohibidos

  • El creciente consumo de fármacos en la población incide en el aumento de las reacciones exageradas a los tratamientos. Los síntomas pueden llegar a tener un desenlace fatal.

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Las alergias a los medicamentos crecen desde hace años debido, entre otras causas, al continuo aumento del consumo de fármacos por parte de la población, si bien la predisposición genética a sufrir reacciones exageradas tras un tratamiento también es crucial en la aparición de este problema de salud. Desde erupciones cutáneas, asma y rinitis hasta un shock generalizado, los síntomas de las alergias a los fármacos son muy variados y pueden aparecer de manera inmediata o bien en horas e incluso días después de la administración del tratamiento. "Ante cualquier síntoma al tomar un medicamento, lo primero que hay que hacer es dejar el tratamiento. En el caso de que los síntomas sean muy graves, el paciente debe acudir a Urgencias; y si son leves, pedir cita con el médico", explica Rosa López, alergóloga del Hospital Victoria Eugenia de Cruz Roja Española. "En los casos más graves, el desenlace puede ser letal", advierte la especialista.

Se estima que entre el 10% y el 20% de la reacciones a los medicamentos son problemas alérgicos mientras que el resto son causadas por efectos adversos de los propios fármacos. Son problemas que pueden aparecer en cualquier momento y afectan principalmente en la edad adulta. Un desequilibrio que afecta al sistema inmunológico desencadena las reacciones alérgicas a tratamientos farmacológicos que pueden afectar a varios órganos. Ante un posible caso, los especialistas en Alergología someten al paciente a una serie de pruebas para comprobar si sufre algún tipo de intolerancia o si bien se trata de alergia a un grupo de fármacos.

Los antiinflamatorios y los antibióticos son los tipos de tratamientos que provocan alergias de manera más frecuente. Cuando el problema aparece los especialistas tratan de confirmar qué grupos dentro de estos tipos de tratamientos generan las reacciones alérgicas con el objetivo de diseñar una lista de medicamentos prohibidos para el afectado e identificar aquellas terapias que sí puede administrarse sin riesgos en cada caso.

Ante aquellos casos en los que el tratamiento en cuestión que genera las reacciones es la única alternativa terapéutica para el enfermo, los especialistas suelen iniciar la desensibilización, "un procedimiento por el cual a un paciente alérgico a un fármaco se le administran dosis crecientes de dicho fármaco, de manera controlada, con el propósito de inhibir temporalmente su capacidad de respuesta alérgica", precisa la doctora López. La desensibilización es un procedimiento de riesgo que requiere realizarse en un entorno hospitalario ya que las reacciones de estas alergias son impredecibles. Suele utilizarse ante enfermos de cáncer alérgicos a los únicos tratamientos que pueden permitirles controlar el tumor o ante la necesidad de utilizar penicilina en determinadas infecciones sin otros antibióticos válidos, entre otros casos.

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