Sevilla

Atraco a mano armada en un Supersol de Los Pajaritos

  • Dos delincuentes con los rostros cubiertos encañonan a un empleado y abren fuego en el interior del establecimiento para llevarse la caja con la recaudación

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Dos atracadores armados con una escopeta de cañones recortados irrumpieron ayer en un supermercado de la cadena Supersol de Los Pajaritos y se llevaron la caja registradora después de abrir fuego. Los delincuentes, que cubrían sus rostros con capuchas y bragas de motoristas, encañonaron a un empleado y dispararon al techo antes de llevarse la caja con la recaudación de la jornada en su interior.

Los hechos ocurrieron sobre las ocho de la tarde de ayer en el Supersol de Los Pajaritos, que tiene dos entradas, una por la calle Candelería y otra por Polvero. Por esta última, una calle mucho menos transitada que la primera, entraron y salieron los dos atracadores. Lo hicieron siguiendo un modus operandi muy extendido en este tipo de delitos, que consiste en irrumpir en el supermercado poco antes de la hora del cierre, cuando más dinero hay en la caja y con el establecimiento lleno de gente. Llegaron andando y permanecieron muy poco tiempo en el interior del local. Tan poco que ni siquiera se entretuvieron en abrir la caja y llevarse el dinero, sino que robaron la caja entera.

"Me han amenazado y luego han pegado un tiro al techo, que ha dado ahí. Todavía estoy asustado", explicaba anoche a este periódico el empleado que fue encañonado por los atracadores mientras señalaba con la mano el lugar en el que había impactado el disparo, justo encima de las estanterías donde se exponen las botellas de cava.

Los atracadores salieron corriendo del supermercado y, según los testigos, se separaron. "Una mujer les riñó, les preguntó qué hacían con la caja, y el que llevaba la escopeta le apuntó y le dijo que le iba a disparar, con lo que la señora se quitó de en medio corriendo". Uno de los asaltantes se dirigió hacia unos edificios de nueva construcción en dirección a Santa Aurelia mientras que el otro huyó por un pasaje cercano hacia Los Pajaritos. Según relataron algunos vecinos, la caja apareció vacía unos minutos después en el interior de la iglesia de la Candelaria. Este objeto ya se encuentra en poder de la Policía Científica, que está realizando las pruebas pertinentes para tratar de encontrar alguna huella de los delincuentes, si bien llevaban las manos protegidas con guantes.

Estos mismos vecinos relataron que en Los Pajaritos se entabló una persecución entre la Policía y uno de los atracadores y que incluso se realizaron varios disparos al aire. "Buscaban a un tal Manu, de ahí de Los Pajaritos", explicó un testigo. A la hora de cierre de esta edición, todavía no había sido detenida ninguna persona por estos hechos, según confirmó anoche a este periódico una portavoz de la Jefatura de Policía.

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