Carmen, la hazaña más hermosa

  • El cabo Mario Arcos y el agente de Bomberos Alberto Cordero, del parque de Su Eminencia, relatan su asistencia a una mujer que dio a luz en la vía pública

Comentarios 2

La llegada al mundo de Carmen, un bebé que nació el domingo en la calle, es para Alberto Cordero la intervención más hermosa en sus 17 años de servicio como agente de Bomberos. En pocos minutos Cordero asistió a una mujer que rompió aguas en la vía pública, en un lugar del Polígono Sur repleto de suciedad. "Sentí en mis manos el primer latido de la pequeña, su primera bocanada de aire. Es sin duda la experiencia más bonita de todas la actuaciones en las que he intervenido", describe este agente de Bomberos con emoción en sus palabras.

Todo transcurrió en pocos minutos. El domingo 10 de febrero, a las doce y media, los agentes del parque de Bomberos de Su Eminencia se encontraban realizando unas prácticas deportivas. Ante ellos apareció, de pronto, un hombre que pedía auxilio. Una mujer estaba a punto de dar a luz en la calle sin asistencia. De inmediato, el cabo Mario Arcos pidió al parque central de la ciudad, sito en la Puerta de la Carne, un equipo sanitario y dio la orden a dos agentes para auxiliar a la madre y su bebé. Sin pensarlo dos veces, Alberto Cordero salió corriendo del parque y a pocos pasos, a 100 metros, entró en un cuarto tapiado -en la zona de las 800 viviendas- y encontró a la mujer, Rosa María, en un rincón junto a su compañero. "Ya había roto aguas y tenía los pantalones empañados", explicó Cordero. Con ayuda del compañero de Rosa María, el agente logró colocar a la madre sobre su chaquetón en el suelo. En ese momento no contaba con otra ayuda. La pequeña estaba a punto de llegar al mundo. Cordero recordó en esos momentos los nacimientos de sus propios hijos, de los que fue testigo, y ayudó a Rosa María a dar a luz.

El lugar donde se cobijó la madre ante los dolores del parto es una zona frecuentada por drogodependientes, repleta de restos del consumo y suciedad. Una insalubridad que no impidió que la pequeña llegara al mundo sin complicaciones y con un aspecto sano. Hasta seis bomberos se acercaron al lugar. Cordero perdió la noción del tiempo, pero calcula que todo transcurrió en diez minutos. A la tercera contracción de la madre "teníamos a la niña en los brazos", añade Mario Arcos. Sin cortar el cordón umbilical, los agentes colocaron a la pequeña en el vientre de su madre y al instante llegó la ambulancia del parque central. Los sanitarios atendieron al bebé y a la madre y las trasladaron al Maternal, donde ambos se recuperan.

Una multitud acudió al alumbramiento para tratar de ayudar. Pero no fue necesario. La pequeña nació sin complicaciones y la madre se portó "como una campeona", comenta Arcos. Al poco de nace,r y ante los aplausos, entre la multitud una voz bautizó a la pequeña con el nombre de Carmen, y su madre asintió. Toda una hazaña para el parque de Su Eminencia. "Estamos acostumbrados a ver a personas que lo pierden todo en incendios o tragedias. Pero esta vez dimos la bienvenida a la vida", dice el agente.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios