Los Cercanías de Sevilla sólo han ganado dos paradas en diez años

  • Madrid, Barcelona y Valencia cuentan con el doble y triple de líneas y con hasta cinco veces más estaciones que Sevilla · Los trenes no llegan al 91% de los 46 municipios del área metropolitana

De los once núcleos de Cercanías que existen en España, el de Sevilla tendría que ser el tercero o el cuarto mejor dotado del país, por detrás de Madrid, Barcelona y Valencia, porque así le correspondería por población y por la importancia de su área metropolitana. Pero lo cierto es que su situación es más que precaria con apenas tres líneas (C-1, C-3 y C-4), 22 estaciones y 193 kilómetros de vía, una realidad que apenas ha variado en los últimos diez años.

En una década, los Cercanías de Sevilla se han mantenido prácticamente sin cambios desde que en 1998 se incorporó a la red la estación de Bellavista (en la periferia). En ese tiempo únicamente ha ganado dos estaciones más: Palacio de Congresos y Padre Pío-Palmete, que se inauguraron en julio de 2004 para aprovechar infraestructuras de la línea de mercancías. También quedó completamente sin uso la línea C-2 que se construyó en la Expo hasta la Cartuja y el Estadio Olímpico.

En número de líneas (datos de 2006), Sevilla, aparentemente, comparte la tercera posición nacional junto con Asturias, Bilbao y Murcia-Alicante, pero cae al octavo nivel del ranking si hablamos de estaciones, ya que estas tres últimas le superan con creces con 44, 42 y 29 estaciones, respectivamente. Por detrás de Sevilla sólo figuran Málaga, Cádiz, San Sebastián y Santander. De poco le ha servido a Sevilla ser la cuarta área metropolitana más poblada de todo el país (1,4 millones de habitantes) porque, de hecho, el servicio de Cercanías no llega al 91,3 por ciento de los 46 municipios que la integran, ya que las únicas localidades con este servicio de transportes son Sevilla, Dos Hermanas (la más poblada tras de la capital), Utrera (la tercero más poblada) y La Rinconada.

La expansión residencial y la ampliación del servicio han tomado caminos opuestos: históricamente han quedado sin trenes de proximidad puntos tan poblados como Alcalá de Guadaíra, Mairena del Aljarafe, Carmona, Coria y Los Palacios. La red preexistente se extendió por otros motivos: hacia localidades con actividad minera, industrial o ganadera, sin atender nunca la creciente necesidad de transporte que empezó a surgir en el Aljarafe desde la Expo 92, quince años atrás. Así se explica por qué Brenes, Cantillana o Lora del Río tienen Cercanías, de los que carecen, sin excepción, todos los municipios aljarafeños y los barrios nazarenos de Montequinto y Condequinto que están creciendo a ritmo de vértigo.

El criterio de población, sin embargo, sí se ha aplicado en los núcleos de Cercanías de Madrid, Barcelona y Valencia, cuyas capitales son el núcleo de áreas metropolitanas donde residen de 4,5 a 1,7 millones de habitantes. Las tres cuentan con el doble y el triple de líneas que Sevilla, así como con cuatro y cinco veces más estaciones: Madrid 9 líneas y 99 estaciones, Barcelona 6 líneas y 120 estaciones y Valencia 6 líneas y 67 estaciones. Los Cercanías de Madrid y Barcelona tienen en común que los trenes sirven a los municipios más poblados: en Madrid a Alcobendas, Alcorcón, Getafe y Leganés (entre otras), en Barcelona a Badalona, Hospitalet y Cornellá. En Valencia los municipios del área servidos por los trenes de proximidad son Sagunto (el más poblado), Chirivella y Catarroja, pero no están todos los más populosos.

En pasajeros diarios y kilómetros de vías el Cercanías de Sevilla ocupa la quinta posición nacional. Los 25.741 viajeros diarios que usan los Cercanías en Sevilla están muy lejos de los 987.458 usuarios de Madrid, los 411.400 de Barcelona, los 77.000 de Valencia y los 61.209 de Bilbao, y se acercan más a Málaga y San Sebastián. Los 193 kilómetros de vía tampoco tienen comparación frente a Barcelona (529,6 kilómetros), Valencia (411), Madrid (337) y Murcia-Alicante (203).

En Sevilla, las Cercanías conectan con el hospital general y, desde 2004, con el Palacio de Congresos. Pero en otras ciudades, conectan puntos estratégicos como el aeropuerto (en el caso de Barcelona y Málaga), el Metro (Madrid, Valencia, Barcelona y Bilbao) y la Universidad (Barcelona y Murcia-Alicante).

Tras infinitas promesas, el Ministerio de Fomento empezará a corregir a partir del primer trimestre de 2008 las deficiencias históricas del Cercanías de Sevilla con dos líneas nuevas: una de proximidad en el Aljarafe Norte (C-5) que aprovecha las vías del ferrocarril Sevilla-Huelva, y la línea (C-2) de la Cartuja, que quedó sin uso y abandonada después de la Expo 92. El plan cuesta 130 millones. Para 2008 se han presupuestado sólo 3 millones. La cosa va despacio.

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