José Manuel Macarro

Más de Francos que de Placentines

  • Historiador, Licenciado en Barcelona, diputado en Madrid. Las alas de un hombre de pueblo que nació en Sevilla.

HACE treinta años, tal día como hoy, dos historiadores obtuvieron acta de diputados en las listas del PSOE. "En el inconsciente colectivo yo siempre he dado el tipo de senador", bromea José Manuel Macarro (número seis), que hizo historia ese día, igual que su colega y amigo Alfonso Lazo (número tres en la lista que encabezaba Alfonso Guerra).

Calle Francos, 35. Macarro nace en esa casa el último día de enero de 1945, con la mediación de doña Paca, matrona protestante. Es el marco de los seis primeros años de su vida. La Sevilla de la tienda de telas y lencería de Manuel Macarro, su padre, "que como tantos comerciantes de Sevilla estuvo interno en Peyré", y de su socio, Carlos Elliot, descendiente de ingleses de Riotinto.

Antes de que aquel niño de los primeros cincuenta se mude a General Castaños, por el Postigo, el paseo le obliga a un inciso cuando dejamos Álvarez Quintero. Calle Placentines. Hace treinta años, era la sede provincial del PSOE. "Fue Alfonso Lazo el que me animó a meterme en el partido. Afíliate, que hay muchos insensatos. Recuerdo una de las primeras elecciones, pegando carteles con Isidoro Beneroso y Juanma López Benjumea. Pasaron unas niñas de Alianza Popular y nos pusimos a tararear la sintonía de AP. Eran monísimas, con lo feas que eran las de nuestro partido".

Fue diputado en Madrid y se licenció en Historia en Barcelona. El equilibrio perfecto. "Parte de la tesis doctoral la hice en Placentines. Y me la encuadernó en rojo un militante del PSOE". Su segunda mudanza fue profética. Se va con su familia a la calle Castelar. Uno de los cuatro presidentes de la primera República en el remite postal de un historiador que hizo su tesis sobre la Segunda República. "En las dos, la izquierda hizo más un papel de oposición que de Estado. Con la excepción de Felipe González, hombre de Estado. Hasta Zapatero, otro ignorante".

La calle Castelar la abandona por dos motivos: en 1982, provisionalmente, cuando se va a Madrid como diputado "de número", sentado junto a la Minoría Catalana; en 1983, de forma definitiva, al abandonar la soltería. "Me casé el 12 de octubre de 1983, el día que Manolo Vázquez se despide de los toros. Lo recuerdo porque me fui a la Maestranza. Salí en el último toro para casarme en las Irlandesas de Castilleja". Un sí quiero que implica, por primera vez y sin que sirva de precedente, el abandono del centro "porque siempre viví en el entorno de la Catedral". El diputado recién casado, parafraseando a Juan Ramón, se muda a Bami, donde su esposa, María Eugenia Osuna, de Écija, es profesora y después directora de las Irlandesas de Bami. Y Macarro irlandés consorte.

La lluvia visita el paseo a la altura de Argote de Molina, "la cuesta del Bacalao para los sevillanos". Cogollo de sensaciones cofrades. "Yo vi con tres o cuatro años desde mi casa de Francos pasar al Gran Poder cubierto por un impermeable lloviendo a mares". Tampoco fue diputado de tramo en las cofradías. "Salí tres años de nazareno del Cachorro. Guardo la imagen de Juan Belmonte a punto de salir de la iglesia, con la túnica y el capirote en la mano".

Sus padres eran extremeños de Oliva de la Frontera. Su progenitor murió en el 92. "El funeral fue en el Sagrario. Descubrimos el carisma que tenía". Un reparto familiar le ha asignado la casa de Castelar, a la que se dispone a volver. La vivienda que abandonó para ocupar su escaño en el hemiciclo y después para casarse. Dejó el partido al término de la legislatura. Y ese mismo año de 1986, "el doce del doce", nació su hijo.

Diputado 82-86. De la Sevilla de Uruñuela al Madrid de Tierno Galván. "Soy un hombre de pueblo que nació en Sevilla". Del Mundial de España al de México. "Vi en el campo a Brasil y la semifinal Francia-Alemania. A Platini se le odia en España por la tradicional enemiga a Francia. Yo canté la Marsellesa en el Sánchez Pizjuán. Pertenezco a una tradición más liberal y demócrata que socialista". Más de Francos que de Placentines, aunque la sede del PSOE fuera después Radio Romántica y oficinas de Robles.

En Barcelona tuvo de compañero a Julio Anguita. "Iba por libre y le dejábamos los apuntes". Lazo y Macarro dejaron el Partido, están en la bibliografía del libro de Preston sobre la Guerra Civil. Le perdió la pista a los demás compañeros de hemiciclo. "Al final, las relaciones se mantienen con los compañeros de colegio".

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