Calle Rioja

Uvas en los bodegones de Murillo

  • Estreno. Tranquilidad y ausencia de incidencias en el tránsito a 2018 con la paradoja de que Sevilla como destino navideño amaneció con los lugares de Murillo cerrados a cal y canto

Dos agentes de Policía en la plaza nueva durante la Nochevieja. Dos agentes de Policía en la plaza nueva durante la Nochevieja.

Dos agentes de Policía en la plaza nueva durante la Nochevieja. / Juan Carlos Vázquez

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NINGÚN herido en accidente de tráfico. Ni un solo detenido. El balance de la Nochevieja en Sevilla no pudo ser más halagüeño, según datos de los servicios de Emergencias del Ayuntamiento. En una de las noches del año en la que más alcohol se ingiere, las estadísticas apuntan a un estado de responsabilidad: de 236 pruebas de alcoholemia, sólo cinco dieron positivo.

Es como empezar de nuevo. Cambiar de año, protocolo cronológico que empieza siempre cerca de Sidney, parece como cambiar de país o de estado civil. La cuesta de enero, como empieza en lunes, es más empinada que la del Rosario. En Navidad murió Pedro Osinaga, que muchos años venía a Sevilla a tomarse las uvas con los espectadores que veían en el Imperial Sé infiel y no mires con quién. La ciudad despierta de las campanadas y entra en el corazón turístico por la Campana. Desperece colectivo. Abundan turistas que eligieron Sevilla para vivir el cambio de calendas. Mateos Gago sigue siendo atalaya de fotografías. En 2018 se cumplen 450 años de la colocación del Giraldillo, la veleta que simboliza el triunfo de la Fe y que fue llevada desde el taller de fundición por dieciocho moriscos.

La apuesta por Sevilla como destino navideño, una de las cartas que han barajado los dos últimos alcaldes de la ciudad, se encontró ayer con la paradoja de que uno de sus principales alicientes estaba fuera de servicio. Plácido Sánchez Martínez, tercera generación de los Plácidos que desde 1939 regentan el bar Las Teresas junto a la calle Lope de Rueda -hasta 1840 se llamó de Barrabás- dice que son muchos los que llegan al barrio de Santa Cruz atraídos por la estela de Murillo. "Igual pasó el año de Velázquez". La casa natal de Murillo, cuartel general en los tiempos de la Menéndez Pelayo, estaba ayer cerrada a cal y canto. Ni servicios mínimos el día que se cumplía el cuarto centenario del bautizo del pintor sevillano en la pila que ahora se puede visitar en la iglesia de la Magdalena.

Las imágenes de la Nochevieja en Sevilla Las imágenes de la Nochevieja en Sevilla

Las imágenes de la Nochevieja en Sevilla / Juan Carlos Vázquez

Un guía señala a un grupo de turistas búlgaros en la plaza de Santa Cruz, junto al tablao Los Gallos, el lugar donde se supone que está enterrado el pintor. Después se dirigen a la casa de Murillo, cerrada por festivo, justo frente al monasterio San José del Carmen conocido popularmente como Las Teresas, una fundación de la mística de Ávila. Sí se pueden visitar las dos tiendas situadas a una y otro lado de la vivienda donde nació el décimocuarto hijo de Gaspar Esteban y María Pérez, Sangre Española, tienda de complementos donde coloca los productos a la vista Tania Cadenas, sevillana de Lantejuela, y Talabar, Artesanía en Piel.

Tampoco se podía ver ayer nada de Murillo en el Museo de Bellas Artes ni en la Iglesia Catedral. Una joven azafata explicaba a los visitantes que la obra de Murillo allí depositada se podrá ver a partir de hoy en el trascoro y a la altura de la sacristía. Con el Alcázar también cerrado, lo único que ayer abría en Sevilla era el servicio de coches de caballos, que a la vista del movimiento se benefició de la jornada festiva. Llega cargado Iván. Se bajan los clientes y aparca al caballo Dormilón en la parada de Matacanónigos. El cochero pasó la Nochevieja con su suegra. Estrenará el nuevo año leyendo Herederos de la tierra, de Ildefonso Falcones, el próximo pregonero taurino.

Murillo tiene una calle que une la plaza de la Magdalena con la iglesia de ese nombre y el hotel Colón, que está en temporada media alta. Por la calle Murillo pasean dos amigos. Manuel Campo, en el día de su santo, va a invitar a una cerveza a Juan Garrido Avilés. Manuel nació en 1945, el mes de la bomba de Hiroshima. Fue novillero y banderillero con el nombre artístico de Guareño. Juan nació el mismo día que murió Manolete (28 de agosto de 1947) y ha sido empresario del sector textil. Hasta El Corte Inglés ha cerrado, dicen.

En el primer día del año Murillo sólo estaba abierta la iglesia con la pila donde bautizaron al "pintor de los cielos", como lo llamaba la Academia de Bellas Artes en la placa del tercer centenario. En esta iglesia no hay obra del pintor, pero están sus partidas de bautismo y de matrimonio -con Beatriz de Cabrera- y su nombre en el libro de la Cofradía del Rosario. Es el hombre de este año que sólo lleva día y medio.

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