Seguridad Ciudadana

Policía Local, impotente en el Arenal

  • El jefe operativo notifica al TSJA que se han triplicado las sanciones, pero que la ruta del 'gin-tonic' ha sustituido a la 'botellona'. Más de 13.000 multas desde que Zoido es alcalde.

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La Policía Local ha triplicado las sanciones en el Arenal desde que Zoido es alcalde para tratar de frenar los efectos de la movida nocturna. La Agencia Tributaria del Ayuntamiento tramita 13.156 expedientes sancionadores desde mayo de 2011, fecha en la que se celebraron las elecciones municipales en las que el PP arrasó en las urnas. A pesar de esta frenética actividad sancionadora, el problema no ha desaparecido, sino que ha evolucionado de la botellona a la ruta del gin-tonic. Son las principales conclusiones que el Ayuntamiento ha hecho saber al Tribunal Superior de Justicia en Andalucía (TSJA) en un informe firmado por el jefe del área operativa de la Policía Local, Gabriel Nevado, con fecha del pasado 31 de marzo. Se trata de un balance exhaustivo de la intervención de los agentes en las noches de movida en el barrio del Arenal desde que Juan Ignacio Zoido es alcalde, que intenta demostrar que el Ayuntamiento ha cumplido con la sentencia que lo condenó en 2002 por no intervenir contra el fenómeno de la botellona. El Alto Tribunal andaluz ha tomado conocimiento de este informe con motivo del recurso de incidencia en la ejecución de sentencia, presentado por la asociación de vecinos Torre del Oro, que exige medidas más contudentes.

Además de la cifra total de expedientes sancionadores que tramita la Agencia Tributaria desde mayo de 2011, el jefe operativo de la Policía Local compara en sus conclusiones los años 2010 (último completo de Monteseirín como alcalde) y 2012 (primero completo de Zoido al frente del gobierno local), de tal forma que se evidencia que la actividad sancionadora se ha triplicado. En 2010 se iniciaron 1.746 expedientes y en 2012 se incoaron 5.499, lo que supone un aumento del 314%. Gabriel Nevado precisa que el pasado año, en 2013, se han abierto 4.279 expedientes sancionadores por la Agencia Tributaria con motivo de las denuncias efectuadas por agentes de la Policía Local en las calles del Arenal. Admite que aún "no han desparecido totalmente las molestias" que motivaron la denuncia vecinal que acabó en la sentencia condenatoria del TSJA, aunque matiza: "La raíz de las mismas es distinta. Desde esta Policía Local se están poniendo todos los medios a su alcance para paliar lo denunciando, así como continuar con ellas hasta su completa desaparición".

El jefe operativo de la Policía hace un balance, no ya de la evolución de las noches de los fines de semana en el barrio del Arenal desde 2003, sino del propio fenómeno de la movida nocturna, "que ha pasado de ser un asunto de disciplina ambiental a convertirse en una cuestión de orden público". Llama la atención su análisis sobre la Ley 7/2006, de 24 de octubre, sobre potestades administrativas en materia de determinadas actividades de ocio en los espacios abiertos de los municipios de Andalucía, más conocida como la Ley Antibotellón. Nevado contextualiza la ley en la apuesta de la Junta por atender la demanda de los municipios por tener un instrumento legal con el que sancionar las botellonas en la vía pública. Pero saca una conclusión negativa: "Esta opción llevó a un importante número de jóvenes a desplazar su lugar de ocio y reunión hacia las plazas, parques, avenidas y otros espacios urbanos similares, dando así al surgimiento de lo que con el tiempo vino a denominarse como botellón". La ley, según Nevado, "no impide que los jóvenes sigan bebiendo como forma de ocio".

El jefe operativo de la Policía Local opina en el informe que la prohibición de la botellona debe estar complementada con una "amplia, generosa y creativa oferta municipal de alternativas de ocio saludable para los jóvenes y de un amplio elenco de campañas, programas y actividades destinadas a concienciar, formar e informar a los más jóvenes sobre las consecuencias que pueden derivarse de las conductas de riesgo en materia de ocio".

Nevado se refiere al fallo del TSJA de 2002 que condenó al Ayuntamiento por inacción contra la movida como la "famosa sentencia", asevera que ya no hay "grandes botellones" como los que motivaron el pronunciamiento del Alto Tribunal y señala las nueva situación que se padece en el barrio: "Ahora el problema se produce cuando los jóvenes se enrolan en la llamada ruta del gin-tonic y salen fuera de los bares de copas, generalmente a fumar". Precisa la localización del fenómeno: "Las calles más afectadas son Arfe, Harinas y Adriano, aunque también se extiende a callejuelas del barrio como San Diego. En este enclave confluyen personas los fines de semana que alteran la tranquilidad de los vecinos".

Nevado asegura que agentes de la Unidad de Relaciones Sociales de la Policía Local se han interesado "activamente" por esta situación, por lo que han acudido durante los últimos fines de semana al barrio, "dando respuesta a las demandas" y conociendo "de primera mano" las medidas aplicadas para resolver una situación, lo que los vecinos consideran "claramente insuficiente".

El informe remitido al TSJA por la Asesoría Jurídica del Ayuntamiento incluye la relación detallada de los establecimientos que han sido inspeccionados, denunciados y precintados, según los casos. En lo que va de 2014 se han precintados dos (Abacería Matías y Cabo Loco), se han efectuado 29 inspecciones e interpuesto cuatro denuncias. En 2013 hubo cinco precintos ( Gallo Negro, D'Oro Sevilla, Abacería Matías, Moncloa y Groucho), se efectuaron 35 denuncias y se practicaron 89 inspecciones.

Entre las denuncias contra bares, los motivos más habituales son por permitir el consumo de bebidas en la vía pública, tener instalados veladores sin licencia, organizar actuaciones en directo sin licencia, carecer de licencia de apertura, tener instalados elementos musicales sin permiso, exceder el aforo permitido e incluso el levantamiento del precinto.

La sentencia histórica contra la movida dictada en 2002 por el TSJA estableció lo siguiente: "Los derechos de los jóvenes a reunirse encuentran sus límites en los derechos de los demás ciudadanos a la libre circulación, al descanso y a la propia vida, problemas a los que el Ayuntamiento de Sevilla no ha dado respuesta alguna en el caso del barrio del Arenal, donde las aglomeraciones hasta el amanecer en sus calles estrechas causan numerosas molestias a consecuencia de las voces, ruidos nocturnos, peleas y actos vandálicos". Los vecinos consideran que en 2014 no se está cumpliendo, por lo que interpusieron una cuestión incidental surgida en ejecución de la sentencia. La Sala Primera de lo Contencioso del TSJA no ha dado la razón a los vecinos en un auto del pasado 10 de abril, por lo que han vuelto a presentar un recurso.

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