Calle rioja

Viaje de Podemos a la Reserva Federal

  • Debate. Los economistas Daniel Lacalle, Emilio Ontiveros y Juan Torres presentaron en la Fundación Madariaga la obra 'Hablando se entiende la gente', diálogo a tres sobre la crisis.

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UN catedrático de Economía coautor del documento de bases para el programa económico de Podemos y un economista que ha trabajado con Ben Bernanke, sucesor de Alan Greenspan al frente de la Reserva Federal de Estados Unidos. Quienes conviven con los prejuicios pensarían que Juan Torres (Granada, 1954) y Daniel Lacalle (Madrid, 1967) no llegarían juntos muy lejos. Están equivocados. De su diálogo surge la idea para el libro Hablando se entiende la gente. Para que el debate fuera realmente plural, como reza el subtítulo, se sumó Emilio Ontiveros (Ciudad Real, 1948), fundador de Analistas Financieros Internacionales.

Ontiveros tararea la música de El tercer hombre para bromear con su incorporación a un libro presentado por Deusto, sello de literatura económica de Planeta, como "una oda al diálogo y al respeto para remarcar aquellas cuestiones que, más allá de las ideologías, nos son comunes".

Este club Dumas de la economía llenó el salón de actos de la Fundación Madariaga, antiguo pabellón de los Estados Unidos, país donde surgió la crisis. Lacalle fue alumno y se considera discípulo de Ontiveros, que coincidió con Torres en algunos foros.

Maestro y discípulo comparten un libro en sus respectivas recomendaciones bibliográficas. Se trata de Por qué fracasan los países, de Daron Acemoglu y James Robinson (también editado por Deusto). "Este libro deja bien claro", expone Ontiveros, "que lo importante no es que haya más o menos materias primas, que el clima sea mejor o peor. Lo fundamental es la calidad de las instituciones y en España dígame alguna que no haya sido dañada después de estos años. El Ejército, quizás. A los economistas nos miran de reojo, a los políticos...".

El libro lo terminaron en junio de 2015. El periodista les pregunta por otro junio, de 1977. "Fue el año con mayor tasa de inflación de la historia", dice Juan Torres. Y, sin embargo, el año de aquel junio del 77 en el que Suárez convocó las elecciones, el país dio un paso adelante certificado en los pactos de la Moncloa. "La foto fue mucho más importante que los contenidos", dice Ontiveros. Una audacia que atribuyen a Carrillo, Suárez "y sus adláteres", un acuerdo que consagró la colaboración de los sindicatos, "entonces muy legitimados después de luchar contra la dictadura".

Lacalle era un niño de 11 años que después ha recorrido mundo. Ha vivido un total de 19 años en el extranjero repartidos en tres periodos y defiende que nunca España vivió un crecimiento similar. "Somos dados al pesimismo y al victimismo. En el extranjero, la mayoría de las empresas nacionales que pasaron a multinacionales son alemanas, españolas o japonesas".

Juan Torres atribuye a una cuestión "intrínseca" esta dificultad de percibir desde dentro los avances. "En Andalucía tendemos a hablar de los treinta años que lleva el PSOE en el poder, pero se nos olvida cómo eran nuestros pueblos, nuestras ciudades, nuestros barrios, hace cuarenta años. No podemos ser forofos. Ni es bueno todo lo de los tuyos ni malo todo lo del contrario".

De aquellas elecciones de junio del 77 a las del 20 del próximo mes de diciembre. Dicen que la relación causa-efecto se dará en ambas direcciones, la situación económica, "que el PP no debe exhibir como un atributo electoral", según Ontiveros, influirá en los resultados y éstos pueden afectar al entorno económico. "A los inversores no les gusta la falta de información, el riesgo o la incertidumbre".

Tres economistas, tres opiniones. Uno de ellos cuenta que cuando Churchill pedía la opinión a cinco economistas sobre la situación se encontraba con cinco respuestas distintas, salvo que estuviera Keynes, en cuyo caso, con la contradicción añadida, habría que contar con seis.

Un triángulo de sabios, de amigos que están de tournée con algo tan árido como la economía, que procuran hacer asequible al lector. La palabra deuda desapareció del Padrenuestro. "A veces puede ser pecado no endeudarse, hay prejuicios religiosos en algunos gobiernos", dice Ontiveros. A ninguno le ha dado por la novela, como le pasó a Tamames o a José Luis Sampedro, dicen que por vanidad en el caso del primero, por frustración con los números en el segundo.

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