Viaje virtual a la línea 1 de Metro

  • Ayer se iniciaron en la plaza de Cuba visitas guiadas a la futura estación

Un centenar de personas se adentraron ayer en las entrañas de la tierra. En la futura estación de la Línea 1 del Metro de Sevilla ubicada en la plaza de Cuba. En cuatro grupos no superiores a 25 personas, participaron en una serie de visitas programadas, que durante el mes de febrero, también en las mañanas de los sábados, tuvieron lugar con anterioridad en la estación de Cavaleri, en Mairena del Aljarafe.

"Haz sitio a las grandes novedades". Los participantes en esta visita pionera parecían seguir el consejo literario que se leía en la librería Beta, muy próxima a las escalerillas de acceso a la Línea 1. La librería también muestra otro mensaje alusivo a los problemas del tráfico: "No tenemos cambio para la zona azul".

Con el futuro Metro, este problema no existirá. "Lo más espectacular es el tamaño", dice un hombre, integrante del último turno de visitas, que no supera la quincena de personas. "¡Uy, nos ha gustado mucho!". Victoria Ribera, vecina de los Remedios, usa el plural hablando en su nombre y en el de su amiga. "Con todo lo que llevamos padeciendo los vecinos de este barrio, ya es hora de que disfrutemos con algo".

Amador Barroso Martín, 82 años, vive en la Macarena. Se enteró por la prensa de las visitas, se inscribió en la oficina del Metro de Luis de Morales. Ayer cogió el 10, después el C3 y se plantó en la plaza de Cuba. "Me conozco todas las líneas de autobuses", dice este hombre nacido en Cumbres Mayores, donde Sancho IV mandó construir el espectacular castillo. Se vino a Sevilla con 19 años a trabajar "de bancario, que no de banquero".

Ayer sería la gran novedad en la comida familiar que Amador celebró con su esposa, nacida en peñaflor, igual que la mujer de Blas Infante, y con sus hijos. Sus chóferes desde que lo operaron de cataratas y le cogió miedo al coche. "Ahora vendrá a recogerme uno de los varones. Lleva muchas cosas para delante: el inglés, todos los masters que le salen. Es ingeniero técnico industrial y está muy bien situado. Se compró una casa en Palomares del Río y allí nos vamos a comer y a ver el partido". Amador es sevillista, aficionado al fútbol y a la informática.

Amador es uno de los cuatro mil sevillanos que acudieron a las oficinas de Metro de Sevilla. Según datos de Ferrocarriles de la Junta de Andalucía, lo que más preguntan es por las características de las estaciones, la accesibilidad, medidas de seguridad, horarios, frecuencias y tiempos de recorrido o proceso de selección de personal. "Esto tenía que estar hecho hace mucho tiempo", dice Amador, "pero los sevillanos somos como somos". Daría más detalles en la barbacoa familiar.

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