Patrimonio

La agonía de los artesanos del Postigo

  • Los empresarios presentan hoy las alegaciones contra la decisión municipal que les obliga a abandonar el edificio.

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Tras 30 años de actividad, los artesanos del Mercado del Postigo temen por el presente y por el futuro de sus talleres, que dan empleo a más de cuarenta personas. Una carta "inesperada" remitida por el Ayuntamiento al emblemático edificio de la calle Arfe les comunica que tienen que abandonar estas instalaciones municipales, que están catalogadas como mercado.

Los 20 artesanos del Postigo muestran sus creaciones en este edificio, en el que han realizado cuantiosas inversiones para crear los espacios expositivos y de venta al público, y varios de ellos estarán abocados al cierre si el Ayuntamiento no busca otra solución. "Asombro e incertidumbre". De esta manera describe Manuel Muñoz, presidente de la Asociación de Artesanos del Postigo, la comunicación que recibieron el pasado 30 de noviembre de la directora general de Administración Pública e Innovación en la que se hace constar que "el inmueble revertirá íntegramente al Ayuntamiento en perfecto estado de uso y conservación, sin pago de indemnización alguna". De esta manera, el Ayuntamiento informa a los artesanos "la caducidad" de la concesión administrativa del edificio, que fue otorgada por el gobierno de la ciudad el 27 de marzo de 1985.

El portavoz de los artesanos espera, en estos momentos, una reunión con responsables municipales para abordar la penosa situación en la que quedarán los artesanos si pierden este edificio. Los afectados tienen previsto presentar hoy martes las alegaciones contra esta decisión del Ayuntamiento. Y están dispuestos a negociar un traslado a otro lugar. "Lucharemos por lo que es un derecho adquirido", advirtió Muñoz, que no descarta acudir a los tribunales si fuera necesario para luchar por los talleres de artesanía.

La historia de este mercado del Postigo data de los años 80 del siglo XX, cuando varios artesanos reivindicaron el edificio, que albergó a la antigua lonja y que se encontraba abandonado. El Ayuntamiento cedió en 1985 este lugar privilegiado del casco histórico a la Asociación Andaluza para la Artesanía, que desde entonces lo ha ocupado. La concesión fue posteriormente prorrogada el 27 de febrero de 1987. Por un nuevo acuerdo del Ayuntamiento, esta concesión se prorrogó, de nuevo, hasta 1988. Desde entonces, el edificio de la calle Arfe ha continuando funcionando como Mercado de Artesanía. Los empresarios presentes en estas instalaciones realizaron la última reforma en 2009 y, según explican, disfrutan de un derecho adquirido sobre la ocupación del inmueble.

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