El alcalde se marchó en silencio

  • La sobremesa del pregón estuvo marcada por la ausencia de Alfredo Sánchez Monteseirín y por las palabras de reconocimiento para la delegada de Fiestas Mayores, Rosamar Prieto-Castro, que se despidió emocionada

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No mencionó ni una palabra y se marchó del teatro en silencio y sin que muchos se percataran de su ausencia. Así abandonó el Maestranza el alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, tras el Pregón. Salió del auditorio, se dirigió a los camerinos, se hizo la foto con el pregonero y el resto de autoridades y se fue en silencio. No habló con la prensa, no valoró el Pregón ni acudió al tradicional almuerzo en el Real Alcázar como ha hecho en anteriores ocasiones. Su presencia estaba prevista, pero el Consejo recibió una llamada el sábado que comunicaba que, por un compromiso de última hora, el alcalde se ausentaría de la comida. "Es la primera vez que falta. Nos ha cogido por sorpresa, sobre todo siendo su último Pregón como regidor, pero se supone que su ausencia está justificada", explicó Manuel Nieto, secretario del Consejo General de Hermandades, que añadió que, al parecer, es porque tenía que preparar su viaje a Nueva York de los próximos días. No obstante, fuentes municipales confirmaron que se ausentó por un compromiso familiar y para visitar a la concejal Nieves Hernández, que acaba de dar a luz a una niña, que se llamará Ángela.

Los únicos que hablaron en los camerinos del teatro fueron el arzobispo, Juan José Asenjo, la delegada de Fiestas Mayores, Rosamar Prieto-Castro, y el presidente del Consejo, Adolfo Arenas. Los tres destacaron "un pregón excelente. Hecho, escrito y leído con el corazón. Lo ha hecho perfectamente bien". El pregonero comentó unas breves palabras antes de hacerse la foto de familia y señaló con sentimiento: "Estoy enormemente emocionado; me he traicionado a mí mismo, pero a los macarenos cuando hablamos de la Esperanza nos pasa eso".

Muchos de los asistentes al almuerzo se preguntaron por qué el alcalde no asistió. Hubo quiénes pensaron que fue por algunas de las palabras del pregonero, sobre todo la que hizo acerca de las setas. "Ha dicho dos o tres verdades. Ahora que salga el sol por dónde quiera", comentaban algunos cofrades durante el cocktail, mientras esperaban resguardados bajo la sombra -ya que al sol era imposible estar- a Fernando Cano-Romero, al que recibieron con aplausos y abrazos.

El proyecto de las setas llegó al pregón y durante la comida hubo un poco de guasa al respecto. Algunos comentaron que deberían haber puesto setas o champiñones acompañando a la carne (el segundo plato), pero no fue así. Hubo lugar hasta para apuestas, como la que hicieron el alcalde y la delegada de Fiestas Mayores minutos antes de que comenzara el acto. Ambos se preguntaron si el pregonero mencionaría las obras y el Metropol Parasol de la Encarnación en el texto. Prieto-Castro dijo que no. Sánchez Monteseirín estaba seguro de que sí. Y no se equivocó, por lo que ganó la apuesta. "Un guiño gracioso, con un toque de humor y con un gesto educado". Así calificó, la delegada del Gobierno de la Junta de Andalucía en Sevilla, Carmen Tovar, las palabras acerca de las setas. "Ha sido un pregón muy sevillano, muy bien leído y referenciado", indicó Tovar. Para el candidato popular a la Alcaldía, Juan Ignacio Zoido, fue una anécdota. "Las setas se han convertido en algo recurrente de todos los cofrades", dijo Zoido, que afirmó que "ha sido muy comprometido. Un pregón de una persona que ha vivido muchas semanas santas y firme con sus convicciones. Un texto muy sentido".

El último Pregón del alcalde y el primero del obispo auxiliar, Santiago Gómez Sierra, que estuvo en todo momento al lado del arzobispo, pero no mencionó ni una palabra. Se tuvo que ausentar antes de que terminara la comida, que se prolongó hasta las 18:30, porque tenía que oficiar una misa en Morón. "Ha estado muy a gusto entre nosotros", dijo Asenjo en su nombre.

Los tradicionales discursos con los que se culmina el almuerzo en homenaje al pregonero tuvieron algo en común: unas palabras de despedida y gratitud para la delegada de Fiestas Mayores, que se emocionó. "Es una celebración agridulce, ya que le damos la bienvenida al obispo auxiliar, pero despedimos a nuestra querida Rosamar, una dama de hierro a la que echaremos de menos", pronunció el secretario del Consejo, Manuel Nieto, tras señalar que "lo que tiene que venir, vendrá en el momento que tiene que venir y no antes o después. Hay que tener paciencia". Con estas palabras quiso justificar por qué Cano-Romero ha sido nombrado pregonero ahora y no antes. Nieto, sin darse cuenta, comenzó su discurso mientras el pregonero estaba en los servicios.

También hubo unas palabras de recuerdo para el alcalde, al que el presidente del Consejo agradeció "esa presencia que el pregón ha tenido dentro de las cofradías". La sobremesa concluyó con las palabras del arzobispo, que dijo sentirse muy satisfecho con el pregón y que señaló que está "a favor" de las Cofradías, a las que siempre apoyará, acompañará y pondrá "los puntos sobre las íes cuando sea necesario". Monseñor no quiso irse sin antes hacer un atraco a los asistentes: "Expongo a los miembros del Consejo que no sería mala idea que coordinaran alguna acción para ayudar al centro de personas sordomudas de Salteras".

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