La deuda de Tussam superaba los 40 millones antes del tranvía

  • La necesidad de dinero es urgente en la empresa de transportes urbanos . Perdió 1,7 millones de viajeros en 2006 y debe asumir los costes demasiado altos de un Metrocentro también deficitario

La necesidad de ingresos en Tussam, la empresa municipal de autobuses urbanos, es urgente. "Hace falta dinero y apenas hay caja", aseguró ayer una fuente de la empresa a este periódico para resumir la situación que ha obligado a su presidente, el alcalde Alfredo Sánchez Monteseirín, a buscar la salida más rápida y eficaz: sacar fondos con la venta del edificio de oficinas de Diego de Riaño y ceder la propiedad del solar abandonado del Prado a Tussam para que se beneficie de las construcciones que se levantarán en él.

Una vez que se realice este traspaso de propiedad, la empresa de autobuses urbanos podrá sacar a concurso la construcción de un edificio que incluya en su planta baja un intercambiador de transportes. Todos estos pasos empezarán a desarrollarse una vez que se aprueben los presupuestos municipales para 2008.

La situación económica por la que atraviesa Tussam es mala. La empresa cada vez está más cargada de obligaciones de transporte que no van acompañadas en la misma proporción por ganancias porque siguen bajando los ingresos por viajeros (en 2006 hubo 1,7 millones de usuarios menos que el año anterior) mientras aumentan las deudas.

En 2006, las pérdidas económicas de la sociedad municipal alcanzaron los 40,3 millones de euros, pero este año se prevé que el déficit se duplique, puesto que en 2006 aún no se había puesto en marcha la línea del tranvía, cuyo coste de construcción y explotación se ha hecho recaer directamente en Tussam con consecuencias más que negativas, ni se había asumido el coste de personal derivado de rescatar una de las tres líneas concesionarias de los barrios de la periferia: Bellavista. Otro varapalo para Tussam, a cuenta del tranvía, ha sido la cantidad de viajeros que se han perdido con el reciente traslado al Prado de las líneas que llegaban a la Puerta de Jerez. Antes de cerrar la Avenida llegaban 100.000 viajeros a la Plaza Nueva, nada que ver con los usuarios que mueve el tranvía.

Oficialmente el Metrocentro ha costado 83 millones de euros, de los que sólo 30 millones han sido aportados por la Junta de Andalucía. Eso significa que los 50 millones restantes han corrido por cuenta de la empresa municipal. Otra losa pendiente es la compra, dentro de unos dos años, de los vehículos definitivos del tranvía que no irán con catenarias.

El problema del tranvía es que, en su fase de explotación, atrae pocos viajeros (de 10.000 a 14.000 usuarios) en comparación con las previsiones de 25.000 a 30.000 viajeros diarios que esperaba ganar Tussam con esta nueva línea del Prado a la Plaza Nueva. Eso significa que a medio plazo Tussam no recuperará la inversión con la venta de billetes.

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