Los empresarios reclaman al alcalde que haga cumplir el plazo de las obras

  • La patronal censura la estrategia de Monteseirín de restar importancia al cumplimiento de los plazos de los grandes proyectos · Dura crítica de la CES a la ubicación de la mezquita en la isla de la Cartuja

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Contra el incumplimiento de los plazos de los grandes proyectos, contra la ubicación de la mezquita en la Cartuja y contra la degradación estética del casco histórico. El presidente de la patronal sevillana aprovechó la asamblea general de la Confederación de Empresarios de Sevilla (CES) para criticar la última tesis defendida públicamente por el alcalde por la cual ya no es prioritario el cumplimiento de los plazos de las grandes obras de la ciudad. Antonio Galadí fue claro y directo: "El alcalde es muy libre de opinar lo que quiera. La auténtica verdad es que los plazos no se cumplen. Y los plazos no sólo están para ser cumplidos, sino para que se intenten reducir al máximo. Lo que está claro es que en Sevilla nunca se cumplen los plazos. Es algo a lo que lamentablemente estamos acostumbrados. Pero debe quedar claro que los sevillanos queremos que se cumplan los plazos y, a ser posible, que se adelanten".

El máximo representante de la patronal sevillana criticó especialmente la decisión del gobierno local de ubicar la mezquita en la Cartuja, aunque sólo lo hizo directamente ante la prensa, puesto que en su discurso oficial no hizo alusión al templo musulmán sino al "ejemplo que hemos tenido en días pasados" en dicho lugar: "La Cartuja es un recinto tecnológico que es el orgullo de la ciudad. Lo que se va a instalar allí no tiene nada que ver con aquello. Nosotros no tenemos nada en contra de ninguna mezquita, pero tenemos claro que su ubicación idónea no es un centro tecnológico con graves problemas, además, de aparcamientos. Y en ningún momento se ha consensuado con los empresarios esta decisión".

La voz del empresariado se oyó una vez más para denunciar la falta de inversión pública en la capital de Andalucía. Galadí denunció que Sevilla acumula entre 2000 y 2006 un déficit de 4.782 millones de euros en este apartado: "Sevilla lleva ya olvidada muchos años. Hacen falta medidas valientes de la clase política. La convergencia real de Sevilla con España no será posible sin medidas políticas. No somos catastrofistas, sino realistas. No nos valen créditos extraordinarios para un momento específico, sino medidas que hagan que los empresarios ganemos en fluidez para crear empresas. En estos momentos desaparecen más empresas de las que se crean. Sigue habiendo demasiado papeleo para abrir una empresa".

Galadí señaló a la construcción como el sector más perjudicado por la crisis: "Aunque prácticamente ningún sector se está librando de las crisis. Ya hay pequeños bares y restaurantes que están teniendo que reducir sus plantillas. En 2007 ya se comenzó a notar la bajada de la economía. No es que seamos pesimistas por sistema, es que esto se veía venir. Todos lo veíamos venir, menos los políticos. Hemos llegado a un momento en el que ya no nos valen los pregones de las elecciones".

Galadí no se atrevió a dar una fecha como final de la actual crisis: "Pedimos, rogamos y luchamos para que no alargue más en el tiempo. Hay quien hablaba de que duraría hasta el primer trimestre de 2008, después se dijo que en el primer semestre, y ya hay analistas que vaticinan que llegará a 2009. Lo que está claro es que si la demanda cae, las empresas se ven erosionadas. Y los bancos están muy reacios a escuchar a los empresarios. No somos agoreros. Vivimos y padecemos todo lo que habíamos previsto".

El delegado del Gobierno andaluz en Sevilla, Demetrio Pérez, conminó ayer a Galadí, a no "dramatizar" en su análisis de la situación económica de la provincia, y ante el déficit de inversiones públicas denunciado por el líder del empresariado, cuantificó en aproximadamente 6.000 millones de euros la inversión impulsada por los gobiernos central y autonómico entre 2005 y 2008.

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