Día Mundial de la Salud Mental

Una humillación al enfermo mental

  • Los familiares de personas que sufren problemas psiquiátricos reivindican una asistencia igualitaria y rechazan los recortes. Alertan del previsible aumento de casos originados por la crisis.

Comentarios 1

Los continuos recortes en profesionales, medicamentos, material sanitario, etcétera en los servicios públicos afectan muy especialmente a un área considerada históricamente como la Cenicienta de la Salud: las enfermedades mentales. Este miércoles 10 de octubre, en el Día Mundial dedicado a estos enfermos, sus familiares reivindican un trato igualitario con respecto al resto de los problemas de salud.

"Es humillante que los más frágiles estén pagando esta crisis con recortes y con los retrasos en la ley de la Dependencia", denuncia Concepción Cuevas, presidenta de la federación andaluza de enfermos mentales (Feafes), quien recuerda que la falta de plazas y de centros de atención psiquiátrica es un problema permanente que se verá aún más agravado con los recortes. Las listas de espera para ingresar en comunidades terapéuticas o en pisos tutelados crecerá aún más. A medida que los recursos sanitarios menguan, las familias tienen que afrontar situaciones cada vez más difíciles por la falta de atención.

La portavoz de estas familias advierte además que "los efectos de la crisis, los desahucios y la pérdida del trabajo está provocando un considerable aumento de casos de ansiedad y depresión", lo cual conlleva que las consultas de psiquiatría se saturen aún más de pacientes. "Si al aumento de enfermos, les añadimos la pérdida de profesionales, nos encontraremos ante situaciones indignantes, con un deterioro en la asistencia al enfermo mental grave", advierte.

A modo de llamada de atención a todas las administraciones, este miércoles, los afectados por los trastornos mentales y sus seres queridos protagonizarán una suelta de globos en los jardines del Parlamento de Andalucía, que llevarán colgadas tarjetas reivindicativas con solicitudes realizadas por familiares y afectados por estos problemas de salud.

En el análisis sobre el impacto que tendrán los recortes para estos enfermos, el responsable del área de Sanidad en la Oficina del Defensor del Pueblo Andaluz, Luis Pizarro, lamenta el "deterioro en salud mental, un área que históricamente cojea frente a otras de la Sanidad; y que, desde hace años, estaba equiparándose, en cierta medida. Ahora, se frenará en seco este crecimiento necesario".

Los primeros recortes ya se sufren en varios puntos de salud mental en la ciudad. Desde este verano, el área de agudos del Hospital Virgen Macarena carece de agente de seguridad y en el turno de noche, el centro tan sólo ha mantenido a una enfermera. En el área hospitalaria del Virgen del Rocío, la comunidad terapéutica de Santa Clara funciona con una enfermera menos desde hace más de dos meses y, hasta ahora el resto de la plantilla ha asumido su trabajo; pero ante la sobrecarga, sanitarios de la comunidad terapéutica de Los Bermejales tendrán que cubrir esta ausencia. Además, el centro asistencial de Santa Clara carece de psiquiatra de guardia, lo que deja al enfermero y al auxiliar de clínica desasistidos ante un brote o una urgencia por la noche. Estos enfermeros, que están especializados, además no cuentan con el reconocimiento de su categoría por parte del SAS. Son carencias, que según Reyes Zabala, portavoz del Satse, demuestra la "poca apuesta del SAS por una atención adecuada a estos enfermos".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios